Para los que sepáis de números.
En España, a fecha de octubre de 2026, existen
tres tipos principales de IVA:
- 21 % — IVA general: electrónica, ordenadores, ropa, electrodomésticos y la mayoría de los productos y servicios.
- 10 % — IVA reducido: hostelería, restaurantes, transporte de viajeros y determinados alimentos, entre otros.
- 4 % — IVA superreducido: alimentos básicos como pan, leche, cigot, frutas y verduras, además de libros y medicamentos de uso humano, entre otros productos.
¿Sería un alivio coger y cambiar estos tramos de IVA?
Por ejemplo: IVA general al 10 %, reducido al 4 % y superreducido al 1 % o incluso 0 %.
Como en el superreducido está incluida la alimentación, inspecciones para que los comerciantes avispados no se les ocurra subir los precios para pillar el IVA como margen.
Pregunto, ¿sería un alivio de cara a compensar la inflación? Porque entonces la cosa está clara. Lo que hay que hacer es reducir el Estado: funcionarios innecesarios, cargos, carguitos y carguetes, departamentos duplicados entre distintas administraciones, sindicalistas, etc.
El Estado del bienestar debe ser reformado para mejorar el bienestar general.
Obviamente dirán que no se puede porque la educación y la sanidad (que a día de hoy es penosa con estos impuestazos).