Tiene razón en el fondo, aunque el mecanismo es algo distinto de lo que parece.
El alquiler no tributa a un tipo bajo en sí mismo. El rendimiento neto del alquiler va a la base general del IRPF, la misma escala pogre que el sueldo. La ventaja está en otras dos cosas:
- La reducción por alquiler de vivienda habitual. Desde 2024 es del 50% del rendimiento neto con carácter general, y puede llegar al 60%, 70% o 90% en zonas tensionadas si se rehabilita, se alquila a jóvenes o se baja la renta. En la práctica, la mitad o más de lo que se gana alquilando no tributa.
- No hay cotizaciones. Con el sueldo, entre lo que paga el trabajador y lo que paga la empresa, se van más de 35 puntos del coste laboral en cotizaciones antes del IRPF. El casero no paga nada parecido sobre lo que cobra.
Y la plusvalía al vender (la "especulación" propiamente dicha) va a la base del ahorro, con tipos del 19% al 30%, bastante por debajo del marginal de un sueldo alto, que en muchas comunidades pasa del 45%.
Así que sí: un euro ganado alquilando o vendiendo un piso suele tributar bastante menos que un euro ganado trabajando, sobre todo a partir de sueldos altos.