Follow along with the video below to see how to install our site as a web app on your home screen.
Nota: This feature may not be available in some browsers.

Pedro Sánchez ha reivindicado su condición de «zurdo» en una publicación en X con la etiqueta #ZurdosYOrgullosos, un gesto que llega en plena ofensiva del PSOE contra la visita de Javier Milei a España. La etiqueta convierte una palabra de uso coloquial en un mensaje político.
Pedro Sánchez ha reivindicado su condición de «zurdo» en una publicación en X con la etiqueta #ZurdosYOrgullosos, un gesto que llega en plena ofensiva del PSOE contra la visita de Javier Milei a España. La etiqueta convierte una palabra de uso coloquial en un mensaje político.
La publicación de Pedro Sánchez en X es breve y directa: «Sí, soy zurdo». Va acompañada de la etiqueta #ZurdosYOrgullosos y de su versión femenina, #ZurdasYOrgullosas. El mensaje aparece en un contexto de confrontación política con la visita de Javier Milei a España, que el PSOE ha convertido en eje de su discurso de los últimos días.
En el lenguaje político español, «zurdo» funciona como abreviatura coloquial de «izquierdista». No es un término nuevo: lleva décadas usándose en tertulias y redes sociales para descalificar o para reivindicar posiciones de izquierda. La novedad es que ahora lo asume el propio presidente del Gobierno en primera persona.
La etiqueta #ZurdosYOrgullosos invierte el signo del término. Lo que en boca de sus adversarios suena a reproche, Sánchez lo convierte en una afirmación identitaria. Es un movimiento retórico clásico: apropiarse del calificativo ajeno para desactivarlo.
La visita de Javier Milei a España ha generado un pulso diplomático entre el Gobierno español y la Presidencia argentina. El PSOE ha utilizado la presencia del mandatario libertario para movilizar a su electorado en clave ideológica. La publicación de Sánchez encaja en esa estrategia: marca perfil propio frente a un líder que representa lo contrario en el eje izquierda-derecha.
El gesto tiene un coste y un beneficio. Beneficio: refuerza la identidad del votante de izquierdas en un momento de desgaste. Coste: simplifica el debate político a una etiqueta y deja en segundo plano los asuntos económicos que afectan al día a día.
La publicación acumula interacciones y ha sido replicada por cuentas afines y críticas. El formato elegido —una frase corta, una etiqueta, una imagen— es el que mejor funciona en X. No hay programa ni propuesta: hay posicionamiento.
Que un presidente del Gobierno dedique su mensaje a reivindicar una palabra y no a explicar una medida dice algo del tono de la política española. La campaña se libra en el terreno simbólico. Y ahí, las etiquetas valen más que los decretos.
Sí, soy zurdo.#ZurdosYOrgullosos#ZurdasYOrgullosas pic.twitter.com/VTGKqR9Mjg
— Pedro Sánchez Ver publicación en X
Este mensaje y otros no están disponibles para visitantes. Regístrate para leerlo.
Al ignore, así te evito demandas y pago de indemnizaciones; te hago un favor.(mensaje citado en revisión)