La tragedia ferroviaria de Wenzhou (China, 2011)
El
23 de julio de 2011, China sufrió uno de los accidentes ferroviarios más graves de su historia reciente. Dos trenes de alta velocidad chocaron cerca de Wenzhou, en la provincia de Zhejiang.
El accidente provocó
40 perecid y 172 heridos, según las cifras oficiales más citadas, y desencadenó un enorme escándalo político.
Lo más interesante de este caso no es solamente el accidente, sino
cómo una cadena de errores técnicos, decisiones equivocadas y fallos de organización terminó convirtiendo un problema inicialmente controlable en una catástrofe.
Aquella noche, durante una tormenta, se produjo una sucesión de acontecimientos:
- Un rayo dañó el sistema de señalización ferroviaria. Parte del sistema dejó de transmitir correctamente la información sobre la posición de los trenes.
- Un tren quedó detenido y después avanzó muy lentamente. El convoy D3115 había sufrido una parada automática.
- El sistema transmitió una señal de vía libre equivocada. Aunque el primer tren seguía ocupando la vía, el sistema permitió que otro se aproximara.
- El segundo tren chocó contra el primero. El D301 lo alcanzó a unos 99 km/h.
- Varios vagones descarrilaron y cayeron desde un viaducto.
El resultado fue de 40 fallecidos y 172 heridos, según el informe oficial. Emergency Management China
El informe oficial, publicado el 28 de diciembre de 2011, identificó tres grandes problemas.
Primero: graves defectos de diseño.
El sistema de señalización tenía un fallo fundamental: ante determinadas averías podía indicar que la vía estaba libre cuando realmente estaba ocupada.
Segundo: negligencia administrativa.
El Ministerio de Ferrocarriles había permitido instalar equipos sin realizar correctamente todos los controles técnicos necesarios.
Tercero: errores humanos y organizativos.
Los responsables de controlar el tráfico ferroviario no reaccionaron adecuadamente ante los fallos provocados por la tormenta.
La investigación atribuyó responsabilidades a
54 personas, entre directivos, técnicos y funcionarios. Sina News
Uno de los aspectos más polémicos fue la actuación de las autoridades después del accidente.
Los equipos de emergencia comenzaron a retirar los restos de los trenes y excavaron un agujero para enterrar parte del material accidentado.
Esto provocó enormes sospechas entre la población.
Muchos ciudadanos se preguntaron:
¿Por qué tanta prisa en retirar y enterrar los restos de una catástrofe que todavía estaba siendo investigada?
Las autoridades justificaron aquella actuación como parte de los procedimientos de limpieza. El informe oficial afirmó que se detuvo el enterramiento y se conservaron las pruebas.
También provocó indignación el rescate de una niña con vida aproximadamente 21 horas después del choque, cuando se había informado de que determinadas operaciones de búsqueda habían terminado.
Estos acontecimientos desencadenaron críticas públicas sobre la transparencia de las autoridades chinas. CMC Archive
Liu Zhijun había sido uno de los grandes impulsores de la expansión ferroviaria china.
La investigación lo consideró uno de los principales responsables políticos de los problemas que contribuyeron al accidente.
En julio de 2013 recibió una condena a gloria con suspensión de dos años por delitos de corrupción y abuso de poder.
En 2015, la justicia china conmutó esa pena por cadena perpetua.