En primer lugar planteemos el escenario: instituto concertado donde hay 30 alumnos por aula y, de media, el 20% son forasteros. Cómo dato, decir que esos niños tienen un rendimiento académico en la media del resto es decir, no hay diferencia con los españoles ni en su comportamiento ni en sus notas.
A partir de aquí empezamos la clase. Te encuentras frente a 30 chavales donde, al menos, 2 tienen una adaptación curricular (es decir, están dando un nivel más bajo de la materia), otros 2 tienen protocolo abierto de quitarse la vida, otros 2 tienen dislexia, otros 2 altas capacidades y otros 2 tienen TDAH. Comienzas a dar la clase y, al menos, 10-12 chavales ni siquiera se molestan en sacar la libreta para apuntar nada. Además, están hablando continuamente entre ellos de cualquier cosa no relacionadas con la asignatura o haciendo sonidos o interrumpiendo. Por lo tanto, tienes que estar cada 30 segundos pidiendo silencio, cosas que dura 10 segundos y otra vez lo mismo. En resumen, tienes a 30 alumnos con problemas de conducta (con honrosas excepciones) a los que no les interesa la clase que vas a dar y, por supuesto, pasan el rato interrumpiendo. Si tienes suerte, podrás dar la materia si no, ni eso. A nivel de conocimientos estamos hablando de chavales que en 3ESO a duras penas saben sumar o restar pero que, curiosamente, han aprobado siempre matemáticas hasta ese curso. Luego, por lo que sea, les quitas la calculadora y suman 12+3 con los dedos. Ni hablemos de saber hacer fracciones o ecuaciones. Luego llega el examen, les pones exactamente los mismos ejercicios que has hecho en clase, con los mismos números y suspenden 23 de los 30.
Alguno llegado a este punto dirá: es que no imponeis autoridad en el aula, a mí 30 chavales no se me moverían. Sabed que no tienes ninguna herramienta para imponer nada. Si les gritas, se callan 10 segundos y vuelven. Si les pones una incidencia negativa, no vale para nada. Si los echas de clase, la ley te dice que es una medida extrema que no debe hacerse ni repetirse. Si llamas a los padres te dirán que no, que es imposible, que su descendiente es una joya. Si acudes a jefatura de estudios o dirección (incluso aunque todos los docentes se quejen de un aula) la única respuesta será que es lo que hay. Y, por supuesto, si tienes algún problema, tanto dirección como inspección le darán la razón al niño y a la familia.
Os voy a contar lo que es dar una clase de matemáticas de 3ESO
Cómo final, además de todo esto, lo mejor es que los chavales, por una razón u otra, acaban aprobando. Y lo acaban haciendo porque la ley prácticamente te obliga a aprobarlos. A pesar de su falta de educación, de su falta de conocimientos, de su falta de interés, de su falta de disciplina…no, da igual, ellos tienen que aprobar. Si los apruebas eres un mal profesor porque los estás aprobando sin alcanzar los conocimientos necesarios y, si los suspendes, eres un mal profesor porque no consigues que los chavales adquieran los conocimientos.
Cómo reflexión final diré que yo nunca voy a huelgas ni he pedido nada y, mucho menos, mi primera petición sería el dinero. Si pudiera pedir una cosa, y solo una, sería poder recuperar la disciplina y la exigencia en el aula. Pero claro, hay un problema, ni a los gobiernos ni a las familias les interesa y así estamos.
PD: Hilo basado en la experiencia de un profesor de secundaria de matemáticas doctor en física.
PD2: No he hablado del uso de ordenadores en el aula. Si quieres dar una clase medio normal ya puedes obligarlos a tenerlos cerrados porque, si no, has perdido a casi toda la clase.
Borgoras en Forocoches.
A partir de aquí empezamos la clase. Te encuentras frente a 30 chavales donde, al menos, 2 tienen una adaptación curricular (es decir, están dando un nivel más bajo de la materia), otros 2 tienen protocolo abierto de quitarse la vida, otros 2 tienen dislexia, otros 2 altas capacidades y otros 2 tienen TDAH. Comienzas a dar la clase y, al menos, 10-12 chavales ni siquiera se molestan en sacar la libreta para apuntar nada. Además, están hablando continuamente entre ellos de cualquier cosa no relacionadas con la asignatura o haciendo sonidos o interrumpiendo. Por lo tanto, tienes que estar cada 30 segundos pidiendo silencio, cosas que dura 10 segundos y otra vez lo mismo. En resumen, tienes a 30 alumnos con problemas de conducta (con honrosas excepciones) a los que no les interesa la clase que vas a dar y, por supuesto, pasan el rato interrumpiendo. Si tienes suerte, podrás dar la materia si no, ni eso. A nivel de conocimientos estamos hablando de chavales que en 3ESO a duras penas saben sumar o restar pero que, curiosamente, han aprobado siempre matemáticas hasta ese curso. Luego, por lo que sea, les quitas la calculadora y suman 12+3 con los dedos. Ni hablemos de saber hacer fracciones o ecuaciones. Luego llega el examen, les pones exactamente los mismos ejercicios que has hecho en clase, con los mismos números y suspenden 23 de los 30.
Alguno llegado a este punto dirá: es que no imponeis autoridad en el aula, a mí 30 chavales no se me moverían. Sabed que no tienes ninguna herramienta para imponer nada. Si les gritas, se callan 10 segundos y vuelven. Si les pones una incidencia negativa, no vale para nada. Si los echas de clase, la ley te dice que es una medida extrema que no debe hacerse ni repetirse. Si llamas a los padres te dirán que no, que es imposible, que su descendiente es una joya. Si acudes a jefatura de estudios o dirección (incluso aunque todos los docentes se quejen de un aula) la única respuesta será que es lo que hay. Y, por supuesto, si tienes algún problema, tanto dirección como inspección le darán la razón al niño y a la familia.
Os voy a contar lo que es dar una clase de matemáticas de 3ESO
Cómo final, además de todo esto, lo mejor es que los chavales, por una razón u otra, acaban aprobando. Y lo acaban haciendo porque la ley prácticamente te obliga a aprobarlos. A pesar de su falta de educación, de su falta de conocimientos, de su falta de interés, de su falta de disciplina…no, da igual, ellos tienen que aprobar. Si los apruebas eres un mal profesor porque los estás aprobando sin alcanzar los conocimientos necesarios y, si los suspendes, eres un mal profesor porque no consigues que los chavales adquieran los conocimientos.
Cómo reflexión final diré que yo nunca voy a huelgas ni he pedido nada y, mucho menos, mi primera petición sería el dinero. Si pudiera pedir una cosa, y solo una, sería poder recuperar la disciplina y la exigencia en el aula. Pero claro, hay un problema, ni a los gobiernos ni a las familias les interesa y así estamos.
PD: Hilo basado en la experiencia de un profesor de secundaria de matemáticas doctor en física.
PD2: No he hablado del uso de ordenadores en el aula. Si quieres dar una clase medio normal ya puedes obligarlos a tenerlos cerrados porque, si no, has perdido a casi toda la clase.
Borgoras en Forocoches.