Si, a veces soy muy vehemente a la hora de explicar las cosas apasionantes.
Yo me enteré de la existencia de Bitcoin en este mismo foro en julio de 2011. Creo que fue por un hilo que abrió Tuttle, si no recuerdo mal. Y aun siendo un cabecita cuadrada como soy, nunca me atreví a hablar despectivamente sobre algo que no conocía. Entré en Bitcointalk.com y me puse a leer a los que son verdaderamente las cabezas pensantes de Bitcoin y me quedé completamente atrapado con la idea, con su diseño y la implementación. Es mi afición desde 2011.
Allí pude entender muchas cosas sobre la criptografía asimétrica y el significado de las pruebas de trabajo (la cadena de bloques) para proteger la integridad de la información compartida. Todo en Bitcoin es endemoniadamente ingenioso y quizá por eso no alcanzo a comprender cómo la gente se atreve a menospreciar todo el talento que se ha destinado en alcanzar tal nivel de optimización.
Desde septiembre de 2011 comencé a destinar una parte de mis ahorros a comprar Bitcoins. Sabía que algo tan perfecto no podía caer fácilmente y que, si la idea se extiende, será un cambio de paradigma en la economía. Hoy mi conocimiento de la criptografía, de sus posibilidades en el mundo actual y, por qué no decirlo, mis ahorros, se han multiplicado por cuatro.
Pero no me gusta ver a Bitcoin como un mero valor de cotización. Me gusta verlo como un mundo de posibilidades y me apasiona observar como día a día su universo se expande. Un día surgen iniciativas para validar software previo pago a través de la cadena de bloques, otro día aparecen los "smart contracts" para condicionar la realización de una transacción, al día siguiente surge la posibilidad de solicitar firmas múltiples, las brainwallets, las transacciones offline... y la cosa crece y crece hasta que te das cuenta que se va a hacer imparable.
Yo he vivido el paso del correo ordinario al correo electrónico, de la música analógica a la digital, del VHS al video digital HD, la revolución del p2p y el paso del intenet al internet 2.0. Por eso estoy completamente convencido de que, lo que estamos viendo ahora, es el cambio a la economía 2.0.
Esta economía 2.0, al igual que ocurrió con el internet 2.0, está desarrollada por los propios usuarios y es irreversible. Nadie querrá volver a las regulaciones de los bancos centrales, a las incautaciones, a la inflación, a la pérdida del anonimato, a esperar tres días hasta que tu transacción bancaria llega a destino, a los chargebacks, al robo de indentidad, etc de la misma forma que ya nadie querría volver a aquel internet estático que nos ofrecía el entrañable Netscape.
Bitcoin puede fracasar. Puede resultar hundido o hundirse solito, pero lo que tengo bien claro es que los últimos Bitcoins que quedarán en circulación serán los mios. Tendrán que arrancarlos "From my cold, dead hands!"
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