18.000 por un baño es lo que se paga cuando el que te lo hace sabe que no tienes ni idea y que tu mujer ha visto el baño de la cuñada en Instagram. Pero también es lo que cobra el que está hasta arriba de curros pequeños y te pasa presupuesto inflado a propósito, como bien dice el compañero. Si te lo aceptan, caja; si no, se quedan con el sofá viendo la Premier.
El problema de fondo es ese: ya no hay oficial de segunda que te haga el baño por 3.000 en […]. Esa generación se ha jubilado o se ha perecid. Lo que queda son cuadrillas que te cobran como si fueran fontaneros alemanes y encima te dejan las paredes como el mapa de Ucrania.
Lo del "sin factura" es la pescadilla que se muerde la cola: todos queremos pagar menos, pero luego cuando se te despega el plato de ducha a los seis meses, el colega de la baja ya no coge el teléfono. Y con factura y garantía, los 18.000 se convierten en 22.000. Así que cada uno que elija su veneno.
Lo que nadie dice es que la mitad del presupuesto se va en el "ya que estamos": cambiar la tubería de cobre que estaba perfecta, impermeabilizar dos veces, y el porte de subir los sacos de cemento al quinto sin ascensor. Eso no lo cotiza el de Obramat, que conste.