La industria galletera española era importante, era una industria autóctona, con capital español y familias industriales españolas.
Tenían productos pues que nunca fueron sanos, para qué engañarnos, azúcar a mansalva etc., pero todas ellas fueron vendidas y compradas por multinacionales.
En ese momento acabó la industria española y pasaron a fabricarse y venderse las mismas galletas que en todas partes. Lo que antes no era sano por excesos varios, ahora directamente pasó a ser nocivo, cancerígeno y adictivo.
Y ya está.