El 24-J que iba a incendiar el mundo y no lo hizo
Un caza ruso MiG-31 habría derribado un dron estadounidense RQ-4B Global Hawk sobre el Mar Negro. La información, difundida por canales militares y una cuenta de Telegram vinculada a la Fuerza Aérea Rusa, no ha sido confirmada oficialmente por el Ministerio de Defensa ruso ni por el Pentágono. Ese es el único hecho tangible que queda en pie del pronóstico que abrió la jornada: el 24 de junio de 2024, víspera de San Juan, como el pistoletazo de salida de la III Guerra Mundial. La fecha pasó. El mundo siguió girando.
Qué anunciaba el pronóstico del 24-J
El planteamiento era ambicioso. El 24 de junio, precedido por la noche de San Juan en la que «se quema lo viejo y renace lo nuevo», marcaría el inicio formal del conflicto global y del nuevo orden mundial. Al día siguiente, según esa misma fuente, Israel declararía la guerra al Líbano, Irán entraría en el conflicto con capacidad nuclear ya adquirida y Estados Unidos intervendría en apoyo de Israel. Todo ello, además, coincidiría con el compromiso del Rey de España en la guerra contra Rusia y con el apoyo a los países bálticos.
El corolario era doméstico y directo: los reservistas obligatorios de entre 19 y 25 años acabarían en Ucrania. La predicción no aportaba documentos, nombres ni canales verificables. Solo una fecha y una cadena de causalidades encadenadas.
La respuesta: del cachondeo a la petición de credibilidad
La recepción fue mayoritariamente escéptica, con un tono que osciló entre la burla y la indiferencia. Varios mensajes ironizaron con la posibilidad de que el fin del mundo pillara a media tarde y con la conveniencia de tener una copa en la mano. Otros señalaron que el único plan real para el día siguiente era el habitual. Un participante resumió el pronóstico con una imagen y otro pidió directamente que se dejara de contaminar el foro con hilos sin sustancia.
Hubo también quien aprovechó para reclamar un mínimo de criterio editorial: si el foro fuera «medio normal», el autor del pronóstico habría sido fulminantemente baneado por no aportar nada. La crítica no iba contra la fecha en sí, sino contra la mecánica de lanzar ocurrencias sin respaldo y dejar que el hilo se sostenga solo.
El giro del 25-J: el dron y la búsqueda de coartada
El 25 de junio, con la fecha ya incumplida, el pronóstico mutó. Ya no se hablaba de la declaración de guerra israelí ni de la entrada de Irán, sino del derribo del Global Hawk sobre el Mar Negro. La nueva pieza encajaba en el relato: si un avión de vigilancia estadounidense había sido interceptado por un caza ruso, el acto podía considerarse casus belli y desembocar en la III Guerra Mundial. La tripulación rusa, según esa versión, habría sido nominada para premios estatales.
La reacción no se hizo esperar. Un participante recordó que durante el conflicto en Ucrania han ocurrido episodios peores sin que nada escalara, y que basar la predicción en una noticia no confirmada era una forma de salvar la cara. La pregunta era sencilla: si el 24-J era el día elegido, ¿por qué el hecho relevante había ocurrido el 25? La respuesta, según otro mensaje, era que el derribo fue el 25 de junio. Nadapasismo, sentenció.
El contexto real: Líbano, fósforo blanco y Turquía
Mientras el pronóstico se desinflaba, el hilo recogió información sobre el terreno que sí tenía sustancia. Líbano ya estaba bajo ataque: Israel habría tardado dos horas en lanzar fósforo blanco sobre posiciones de Hezbolá en el sur del país, según tuits de cuentas de monitorización. Turquía estaría metiendo armamento en Irak. Y el jefe del Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos habría declarado que sería difícil defender a Israel de una guerra más amplia con Hezbolá por la dificultad de interceptar cohetes de corto alcance.
Ese material, sin embargo, no confirmaba la tesis del 24-J. Confirmaba algo más prosaico: que en Oriente Próximo hay tensión permanente y que cada episodio se puede leer como el preludio de algo mayor si uno ya ha decidido que el final está cerca.
Quién gana y quién pierde con estas predicciones
El patrón se repite. Una fecha concreta, una cadena de causas, un actor global detrás de todo. Cuando la fecha pasa, se busca el siguiente dato que encaje, aunque sea posterior. La cuenta atrás se reinicia y el pronóstico se recicla. El coste no es solo la credibilidad de quien lo lanza: es la del subforo entero, que ve cómo el ruido tapa los análisis que sí aportan algo.
Hay quien sostiene que este tipo de hilos cumple una función social, casi terapéutica, para quien los abre. Otros creen que simplemente son el precio de un foro abierto. Lo cierto es que el 24-J quedó atrás sin declaración de guerra, sin movilización de reservistas y sin nuevo orden mundial. Solo un dron, un Mar Negro y una fecha que ya no sirve.
Nota: las predicciones sobre conflictos globales y fechas concretas no están respaldadas por fuentes oficiales. Cualquier información sobre movilizaciones o declaraciones de guerra debe contrastarse con canales institucionales.