4 millones para una vía verde que no lleva a ninguna parte
El Gobierno de Cantabria ha invertido 4 millones de euros en habilitar una vía verde entre el túnel de la Engaña y la estación de Yera. El problema: el túnel, de 6 kilómetros, lleva cerrado desde los años 90 por derrumbes. La nueva ruta peatonal y ciclista desemboca en una boca tapiada. La siguiente fase del proyecto, un teleférico hacia un mirador, no resuelve la cuestión de fondo: el trazado ferroviario original jamás se completará.
Un túnel maldito con 4 millones de maquillaje
El túnel de la Engaña, construido para un ferrocarril que nunca llegó, se ha convertido en un sumidero de fondos públicos. La inversión cántabra permite acondicionar los primeros kilómetros, pero la parte burgalesa sigue abandonada. Mientras, el gobierno de Castilla y León, según las críticas, mantiene sus compromisos incumplidos. El resultado: una vía verde sin salida, que permite pasear hasta la boca del túnel y darse la vuelta.
Anécdota de un viajero que cruzó el túnel a pie
Antes de su clausura, el túnel era transitable a pie. Vecinos de la zona recuerdan haberlo cruzado: "Entras por Burgos, ves la salida a 100 metros, pero caminas y caminas durante más de 6 kilómetros". El nombre "Engaña" viene de ese espejismo. Hoy, el paso está cerrado por riesgo de derrumbe, y los 4 millones parecen destinados a decorar un callejón sin salida.
¿Merece la pena el gasto?
Defensores del proyecto argumentan que la vía verde dinamizará el turismo rural en el Valle del Pas. Los escépticos señalan que, sin conexión con la vertiente castellana, el flujo de visitantes será limitado. La pregunta queda en el aire: ¿es sensato invertir 4 millones en un camino que no lleva a ningún sitio, o estamos ante otro monumento a la falta de coordinación autonómica?