Xabier Ron, exdiputado de AGE, condenado a 9 años por violación a menor
El 2 de julio de 2026, la Audiencia Provincial de La Coruña dictó sentencia contra Xabier Ron Fernández, exdiputado del Parlamento de Galicia por Alternativa Galega de Esquerda (AGE), la coalición liderada por Xosé Manuel Beiras y apoyada por Yolanda Díaz. La condena: nueve años y medio de prisión por un delito continuado de agresión sexual sobre una menor de 12 años, a la que además sometió a prácticas sádicas y transmitió sífilis. El caso saltó a la luz precisamente por la infección: la menor, de 12 años en 2024 y 17 en el momento de la sentencia, acudió al médico y los análisis revelaron la enfermedad de transmisión sexual, lo que condujo a la denuncia.
Los detalles de la condena y el acuerdo de conformidad
La sentencia se alcanzó por conformidad entre las partes, evitando la celebración de un juicio oral. Además de la pena de prisión, Ron deberá indemnizar a la víctima con 82.000 euros y no podrá acercarse ni comunicarse con ella durante 19 años y medio. También se le impone una libertad vigilada de diez años tras cumplir la condena, y una prohibición de 15 años para ejercer cualquier profesión que implique contacto con menores. El ex diputado llevaba en prisión provisional desde enero de 2025, cuando fue detenido por la Guardia Civil en una operación que entonces se mantuvo en secreto por “la delicadeza del asunto”.
El perfil del condenado y su entorno político
Xabier Ron fue profesor de la menor en un centro educativo de Santiago de Compostela. Su militancia en AGE, coalición de izquierdas nacionalista gallega, y su cercanía política a Yolanda Díaz han puesto el foco en la gestión de estos casos en el entorno de la vicepresidenta. No es el único: el hilo menciona el caso de Ramiro Santalices, asesor de Díaz en Ferrol condenado por tenencia de pornografía infantil, y un tercer caso de un profesor huido a Cuba y detenido en noviembre. La acumulación de tres causas en el círculo más próximo ha generado críticas sobre el silencio mediático y la falta de reacción de los movimientos feministas, que en otros casos han sido beligerantes.
Las cifras del castigo: ¿proporcionalidad o indulgencia?
La pena de 9,5 años ha sido comparada con otros casos recientes. Por ejemplo, dos jóvenes fueron condenados a 14 años por violar a una mujer borracha en Bilbao, lo que algunos interpretan como una disparidad injustificada cuando la víctima es una menor de 12 años. El coste económico para el erario público de la investigación y el juicio, así como el impacto electoral en Galicia, son aspectos que los analistas han empezado a cuantificar. La indemnización de 82.000 euros, aunque considerable, supone menos de 6.000 euros por año de abusos, una cifra que en el debate se considera insuficiente para reparar el daño.
El dato que descoloca
Que la sífilis fuese la llave que destapó el caso es un recordatorio incómodo: sin esa infección, los abusos podrían haber continuado impunes. La justicia, en este caso, actuó por casualidad médica, no por prevención. Y aunque la condena es firme, la sensación de que el sistema tiene grietas –desde la opacidad inicial hasta una pena que muchos ven blanda– no se disipa.