El diésel se abarata 20 céntimos en septiembre: ¿alivio real o gesto electoral?
Los conductores de gasóleo tienen un motivo para esperar a septiembre. La rebaja del combustible pasa a 20 céntimos por litro, cuatro veces el descuento anterior, según la información difundida por los medios. El Gobierno justifica el recorte por la subida interanual del gasóleo en julio, un 15,7%, que habría superado los límites previstos. La medida se viste de escudo contra la inflación. Pero el calendario invita a otras lecturas.
¿Cuánto se ahorra en el surtidor?
Las cifras son sencillas. Un depósito de 40 litros ahorra 8 euros; uno de 50, 10 euros; y uno de 60, 12 euros por cada llenado. La rebaja, eso sí, tiene truco: el recorte extra de los 20 céntimos es exclusivo para vehículos diésel. La gasolina se queda fuera. Detalle que conviene leer antes de acercarse a la estación de servicio.
El momento elegido no es casualidad
La sospecha recorre el análisis económico: la medida llega cuando el consumo de carburante empieza a caer tras las vacaciones. Hay quien recuerda que el gasóleo siempre sube en verano y baja en septiembre, y que la rebaja llega justo cuando el precio debería moderarse por temporada. La pregunta incómoda es si el descuento responde a la inflación o a un calendario electoral. Con los precios disparados antes de la medida, la jugada tiene miga: se cobra agosto a precio de cava y se anuncia la rebaja para después. La duda queda en el aire. Si la inflación justifica el recorte, ¿por qué no aplicarlo antes?