En Granada había hasta hace no mucho un restaurante a 3.5€, bebida aparte, pero con jarra de agua.
Un menú modesto, de rancho cucharero, pero con 2 platos y pan.
Llegó a bajar tanto los precios al querer competir con los comedores universitarios de la zona y lo consiguió. Cerró y lo convirtió en comidas para llevar. Estuvo un tiempo así y echó el candado definitivo.
El Füher lo llamábamos. No sé por qué. Ni el tío se parecía a Hitler ni era rígido ni nada. Al contrario, ultra amable.
Hubo también una tienda mítica para comer barato, Los Seis Duros.
Te vendían un bocata de media barra por 30 pelas.
La versión extended (valía la pena) eran 10 duros y te incluía un extra de pitanza + cigot frito con 2 gotas de agua de Lourdes.
Batallitas everywhere.