El KOSPI se triplica en un año: ¿oportunidad o burbuja en Corea?
El índice surcoreano KOSPI ha multiplicado por tres su valor en los últimos doce meses. Quien estuviera completamente indexado se ha hecho de oro, pero el rally no es gratuito: viene impulsado por la crisis global de la memoria RAM, que ha disparado a Samsung un 372% en el mismo periodo. Y no es la única: Sandisk, sin necesidad de mirar a Asia, supera el 3.000%.
El Ibex 35, a su vera
Mientras, el Ibex 35 también ha subido cerca de un 50% en el último año, lo que indica que la renta variable global no ha estado quieta. Pero la diferencia de magnitudes es abismal: un 3x frente a un 1,5x. La pregunta es si estos retornos son sostenibles. Quienes siguen de cerca el mercado coreano señalan que no es el único caso exótico: hay ETFs para mercados aún más arriesgados.
Indexarse o no indexarse, esa es la cuestión
Hay quien defiende que la indexación pasiva al KOSPI ha sido un acierto brutal, pero también quien recuerda que los gestores activos han logrado rentabilidades aún mayores: Intel +535%, Alphabet +284%, Deutsche Telekom +229%. El debate entre comisiones, spreads y timing sigue abierto. Algunos argumentan que solo se gana si se vende, y que los fondos indexados tienen costes ocultos.
Sin embargo, el optimismo no es unánime. Algunos avisan de que el hilo lleva meses quieto y que buena parte de lo ganado en la burbuja se ha perdido después. Quienes invirtieron en el pico lo saben: cuando el rally se desinfla, el '

' no perdona.