Los menores de Ceuta y el derecho a estudiar, un debate reabierto
¿Tiene derecho a un pupitre un menor que pasa las horas en la orilla de una playa de Ceuta? La pregunta no es retórica: la puso encima de la mesa Alba Carrillo en el programa El Sótano, con una frase —«Los que hay en la orilla de la playa también tienen derecho a estudiar»— que ha reabierto la discusión sobre la vuelta al cole en la ciudad autónoma. La declaración, etiquetada como #ElSótano08S, ha funcionado como detonante de un asunto que desborda con mucho a una colaboradora de televisión.
Qué se discute de verdad en la vuelta al cole ceutí
Frente a la formulación del derecho universal a la educación, buena parte de las réplicas se apoyan en un argumento distinto: que la escolarización de esos menores corresponde al sistema educativo de su país de origen y que Marruecos debería asumirla. Hay quien añade que el problema de fondo es la dejación de las familias, y quien señala la presencia de dispositivos de seguridad en la zona como factor que disuade a los padres de acercar a los niños a las aulas.
Ninguna de esas corrientes discute el dato de partida —hay menores en edad escolar sin plaza— pero discrepan de raíz sobre quién debe pagar el pupitre. El derecho a la educación es universal sobre el papel; su financiación, en la práctica, sigue atada a fronteras.
Que todos los niños tengan derecho a estudiar es fácil de escribir y complicado de facturar. La orilla, al menos, no cobra matrícula.