Voy con la comparativa, pero sin humo. Que algunos anden reivindicando al bigote mientras tienen a Bismarck al lado es de traca. Son los mismos que luego se quejan de que el país va mal.
Dos formas de entender el poder:
- Bismarck: Prusiano de casta, monárquico hasta la médula. Sabía que el poder se ejerce con cálculo, no con gritos. Unificó Alemania con tres guerras quirúrgicas y luego dedicó 20 años a apuntalar el imperio con alianzas. Pactó con los liberales, compró a los conservadores y le puso el cascabel al socialismo con leyes sociales. Un tío que leía el tablero a diez jugadas vista.
- Hitler: Advenedizo austriaco, bohemio fracasado y con un complejo de inferioridad enorme. Llegó al poder por la puerta de atrás, con el incendio del Reichstag y una ley habilitante. Su política exterior era apostar todo al rojo continuamente, y cuando fallaba, echaba la culpa a sus generales. Un chico de los recados que se creyó el centro del universo.
La gestión del país:
- Bismarck dejó una Alemania industrializada, con una moneda sólida y un sistema de seguridad social que, ironías de la vida, copiaron los países que hoy llamamos "socialdemócratas". Él no era socialista; era pragmático. Vio que si no robaba la bandera al SPD, el SPD le robaba el país. Y le funcionó.
- Hitler dejó Alemania en ruinas, dividida en cuatro, con 6 o 7 millones de perecid y un país que tardó 40 años en volver a ser algo. Su economía era una pirámide financiada con pagarés y expolio. Cuando se acabó el botín, se acabó el chollo. Eso no es gestión, es una timba.
El carácter:
- Bismarck era un tío de armas tomar que se plantaba ante el káiser y le decía que no. Autoritario, sí, pero con una disciplina interior que le permitía tragarse el orgullo cuando hacía falta. Y fíjate que el casco prusiano con pincho impone de verdad, no esa coleta de ratón que llevaba el otro.
- Hitler era un histérico que se encerraba en el búnker mientras su país se desangraba, dando órdenes a ejércitos que ya no existían. El simbolismo del lobo es para nota: el lobo es gregario, caza en manada y huye del oso. No es un depredador solitario; es un matón de grupo. Justo lo que era.
Y lo mejor de todo: Bismarck, aun siendo un reaccionario de tomo y lomo, nunca confundió el Estado con su ombligo. Hitler se autoadjudicó el papel de "salvador" y convirtió Alemania en un decorado para su teatro mental. Si alguien sigue viendo al führer como un referente, es que no ha entendido ni la historia ni la naturaleza humana.
Al loro con los que reivindican a Adolf: el ruido ese de las redes es humo para captar incautos. Bismarck era un jefazo porque dejó un país en pie. Hitler dejó cenizas y una generación entera que cargó con la vergüenza de haberlo votado. Comparar al estadista con el otro es un insulto a la inteligencia.