Sólo un urbanita sin gusto por la naturaleza , considera suciedad las hojas caídas de los árboles que contribuyen , con sus aromas almizclados a desvelar la exótica belleza olfativa del otoño , que llena el espíritu de evocaciones mágicas . Seguro que el cemento y el asfalto huelen de maravilla y no están sucios como las hojas de los árboles.
Lo de los gorrinos es que no sudan , los pobres, y hacen eso para bajarse la temperatura.
Lo de los gorrinos es que no sudan , los pobres, y hacen eso para bajarse la temperatura.