El problema es que la red de servidores de la red de telegram está controlado por telegram, y por mucho que uses un cliente que elimina ciertos atropellos y limitaciones implementadas en el cliente oficial, dependes de la red e infraestructura de telegram, y eso significa que si cierran un canal o grupo, lo cierran. Significa que si las autoridades de determinado país le piden acceso a determinada información de una cuenta, al contenido de un grupo privado (en telegram los grupos no están cifrados de extremo a extremo y la red lo registra todo) e información de las cuentas que lo integran, se lo puede dar y a menudo lo hacen. Telegram no es seguro, su única virtud es que la censura política no es tan escandalosa como las rrss pogre para muyer, que son como guarderías mentales. Desde hace un tiempo telegram ha introducido cambios para ir pasando de una app de mensajería instantánea a algo más parecido a una red social, y eso esta bien, ya que seguridad y privacidad en las conversaciones ofrece bien poca, y vende la información relativa a la actividad de los usuarios como hacen todas. El que quiera privacidad de verdad en sus conversaciones, que use Signal o Matrix.