El tema con la gente realmente brillante, con un IQ altísimo, es que no les valen a las grandes empresas porque se hartan. Conozco dos.
-Uno estudió medicina porque quería conocer el cuerpo humano, pero pasaba de ser médico. Terminó la carrera y se hizo un master de Microsoft de no sé qué. Tiró la caña en Google y le cogieron, se pasó 15 años viajando por el mundo, cambiando de sede cada par de años. Al final se hartó y con 40 se volvió a su barrio, vive en frente de sus padres y se ha sacado una plaza pública para "ganar algo de pasta, estar entretenido y tener tiempo libre".
-El otro estudió marketing, entró en una gran firma, gestionaba campañas de empresas MUY tochas, de Ibex para arriba. Antes de los 40 estaba ya en lo más alto en la empresa, montó su propio negocio, se llevó a un puñado de los mejores y la mitad de las cuentas que gestionaba, se hiperforró y a los 50 decidió que la vida era otra cosa. Aprendió fotografía, entró de becario sin sueldo a los 52 en una revista de no sé qué (decoración, estilo de vida, alguna cosa así) y ahora se dedica a sacar fotos y escribir algún articulillo, para estar entretenido. Sigue siendo propietario de una parte sustancial de su agencia de marketing pero no aparece más que para firmar cuatro papeles al año y llevarse su parte de los dividendos.