150 jóvenes, 200 dólares y una promesa falsa: el engaño que estalla en Argentina
Un hombre de unos treinta años convocó a 150 mujeres argentinas, de entre 18 y 22 años —muchas con pareja o hijos—, para grabar contenido pornográfico. La oferta: 200 dólares por participar, con la garantía de que los vídeos solo se distribuirían fuera del país. No pagó ni cumplió. Ahora espera juicio, mientras las víctimas ven su reputación arrastrada por el lodo.
La mecánica de la estafa
Según los datos del caso, las jóvenes aceptaron voluntariamente, pero bajo condiciones falseadas. El hombre mintió sobre el destino de las grabaciones y nunca abonó los 200 dólares prometidos. El fiscal lo acusa de fraude y posible tráfico de contenidos íntimos sin consentimiento. El juicio está pendiente.
El debate de fondo: cultura OnlyFans, feminismo y responsabilidad
El caso ha reabierto la discusión sobre la normalización de la prostitución a través de plataformas como OnlyFans, la irresponsabilidad femenina supuestamente fomentada por décadas de feminismo y la fragilidad de los acuerdos verbales en la economía digital. Hay quien señala que el problema es la estafa, no la actividad sexual consentida; otros sostienen que las víctimas son corresponsables por aceptar sin garantías.
El dato que descoloca: 200 dólares. Una cantidad ínfima para el daño patrimonial y moral causado. La pregunta que flota es por qué alguien aceptaría grabar, sin contrato, por menos de lo que cuesta una cena en Buenos Aires. La respuesta, quizá, está en la precariedad y la cultura del clic fácil.