żQuién gana con los incendios forestales?
Un programa del canal Aguaiuris ha reabierto el debate sobre los intereses económicos ocultos tras los grandes incendios en España. Mientras el discurso oficial apunta al cambio climático, surge la pregunta incómoda: żhay quien provoca el fuego por negocio?
La discusión gira en torno a dos posturas. Por un lado, se menciona que algunos brigadistas han sido sorprendidos iniciando incendios para asegurarse trabajo. Sin embargo, desde dentro del sector seńalan que es un mal negocio: jornadas extenuantes, riesgo constante, sueldos bajos y problemas para cobrar horas extra. El salario, dicen, se percibe igual haya incendio o no.
Se recuerda además un caso en Francia, donde un bombero fue pillado provocando fuegos a finales del siglo pasado, lo que sugiere que no es un fenómeno nuevo ni exclusivo de Espańa.
El abandono rural, caldo de cultivo
El análisis va más allá de las motivaciones individuales. Se apunta a la despoblación del campo, la gestión de la Unión Europea, los fondos de inversión, las energías renovables y la especulación territorial como factores que convierten el fuego en un negocio. La tesis: determinadas decisiones políticas y la ausencia de gestión forestal crean las condiciones para que los incendios sean rentables para algunos sectores.
El debate deja claro que no hay una respuesta sencilla. Las acusaciones contra brigadistas son difíciles de probar y chocan con la realidad de un trabajo precario. Mientras tanto, el monte sigue ardiendo y las preguntas sobre quién se beneficia quedan sin respuesta.