Acaba de ser nombrado CEO de Paypal que le le garantiza el pago de 33 millones en este ejercicio a través del pago de acciones.
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Enrique Lores se ha convertido en los últimos días en uno de los nombres de la actualidad empresarial española y mundial. Si bien su nombre no es desconocido por los especialistas en información de ese ámbito, ha sido esta semana cuando ha sonado con más fuerza. ¿La razón? Su nombramiento como CEO de Paypal, una de las grandes plataformas de pagos digitales del planeta, con un sueldo de 40 millones de dólares (34 millones de euros) que lo sitúan como el ejecutivo español mejor pagado, por delante del presidente de Pepsico, Ramón Laguarta, y su homólogo en Johnson & Johnson, Joaquín Duato. Eso sí, la mayor parte de los emolumentos firmados con la tecnológica, que, todo hay que decirlo, no pasa por su mejor momento, se pagarán en acciones, van ligados a resultados y le atan a la compañía cinco años para poder cobrar todo el montante.
Lores no es un hombre desconocido en el mundo de las tecnológicas. De hecho, ya formaba parte del Consejo de Administración de PayPal, un órgano que preside desde julio de 2024, por lo que su nombramiento no es tan sorprendente. Sin embargo, el español ha estado ligado durante la mayor parte de su carrera profesional a HP, a la que llegó en 1989 como pasante de ingeniería. Desde entonces ha ido pasando por todos los escalones profesionales hasta que en noviembre de 2019 llegó a la cima de la multinacional al ser nombrado CEO. Para entonces había presidido las secciones de imágenes, impresión y soluciones de negocio.
Nacido en Madrid en 1965, Enrique Lores se formó en Ingeniería Eléctrica en la Universidad Politécnica de Valencia. Salió de la facultad con la vitola de ser el número uno de su promoción en la Escuela de Industriales, lo que le confirma como un alumno aplicado. Mientras estudiaba, conoció a Rocío EstevE, estudiante destacada y componente de una conocida familia valenciana. Actualmente, el matrimonio y sus dos descendientes residen en Los Altos (California), muy cerca de ese centro tecnológico mundial llamado Silicon Valley.
Así como mantiene lazos con la capital del Turia, también lo hace con la universidad en la que se formó, en la que imparte charlas, mentorías o padrinazgo de promociones. También participa en el consejo estratégico de la Escuela de Industriales. En reconocimiento, la UPV le nombró doctor honoris causa en 2024.
Quienes le conocen le definen como un hombre discreto que mantiene su vida familiar apartada del foco. No obstante, entrevistas y reportajes en distintos medios han dejado pinceladas de su forma de ser. «Siempre he sido madrugador: mi despertador suena a las cinco de la mañana. Es el momento de ponerme al día y reflexionar sobre los grandes temas que afectan a nuestros clientes y a nuestros empleados», contaba en un reportaje sobre su día a día en Business Insider. Aficionado al deporte, gusta de salir a correr o nadar, se muestra defensor de las jornadas laborales flexibles y cuando acude a la oficina lo mismo come «pizzas con los becarios» que almuerza con los empleados con los que suele hacerse «muchos selfies».
Cerca de sus equipos
En el mismo medio asegura que intenta «dejar un hueco» en su agenda para reunirse «con trabajadores de todas las partes y niveles de la compañía». «Me mantiene cerca de los equipos y en contacto con los matices de nuestro negocio» cuenta antes de confirmar que, además de intentar «estar en casa a las 7 de la tarde» para cenar con su muyer. «El tiempo en familia es muy importante para mí. Es el final perfecto para una larga jornada», que no cierra sin dedicarle un rato a «reflexionar» sobre el día. Su objetivo es «terminar cada día sintiéndome orgulloso de lo que he hecho y de cómo lo he hecho».Con esta disciplina de trabajo, Enrique Lores se ha sentado entre el selecto grupo de CEOs. El reto, que iniciará el próximo 1 de marzo, no es pequeño: reflotar PayPal, una plataforma en horas bajas con una capitalización de mercado de 39.830 millones de dólares, muy lejos de las grandes tecnológicas.
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