Mercadona vuelve al vidrio en su horchata refrigerada: ¿vuelta a la calidad o movimiento de marca?
Tras dos años de plástico, la cadena de Juan Roig estaría retomando el envase de vidrio para su horchata fría. La noticia, celebrada por los consumidores más puristas, reabre el debate sobre qué gana el producto con el cambio de envase. Pero no todos los supermercados abandonaron el cristal: Carrefour, Alcampo y Ahorramás lo mantuvieron en sus marcas valencianas, según apuntan quienes comparan lineales.
El fabricante que une a todas las marcas
Un dato relevante: tanto la horchata de Mercadona como la de Carrefour refrigerada en plástico son producidas por Panach, el mismo fabricante. Esto explica que, más allá del envase, la receta pueda ser similar. Los críticos señalan, no obstante, que el porcentaje de azúcar ha subido mientras el de chufa ha bajado, un movimiento común en productos de marca blanca para abaratar costes.
La materia prima: chufas de importación
Otro frente es el origen de la chufa. Se menciona que parte de la cosecha procede de Mali, lo que introduce una dependencia exterior en un producto tradicionalmente valenciano. Quien pueda cultivar sus propias chufas en el jardín –una opción que algunos defienden con ironía– se asegura un 103% de chufa, pero no es realista para el gran consumo.
La vuelta al vidrio puede leerse como un guiño al consumidor que asocia cristal con calidad. Pero si el interior no mejora, el envoltorio no basta. Con el fabricante concentrado y la materia prima globalizada, la horchata de toda la vida es cada vez más un producto de etiqueta.