La regularización no aparece en el padrón del 6 de agosto
La regularización extraordinaria de inmigrantes no ha movido ni un décima las cifras de población que el INE publicó el 6 de agosto. El proceso se vende como histórico, con más de un millón de solicitudes aprobadas, pero el padrón se limita a crecer 200.000 personas en seis meses. Impecable: si no se nota, es que no ha pasado.
Medio millón anunciado, más de un millón regularizado
El dato no cuadra ni por comparación. En algunos trimestres el incremento llegó a 160.000 residentes, y ahora, con una regularización de más de un millón, la estadística apenas se acelera. Al principio se calculó medio millón de regularizaciones; al final hubo más del doble. Y esa diferencia tenía que aparecer en la contabilidad entre empadronados y extranjeros con residencia legal. No ha aparecido.
La explicación oficial sostiene que toda esa gente ya estaba empadronada y que la ley de nietos afectará poco porque los descendientes viven fuera de España. Tiene lógica. Pero entonces la pregunta es otra: ¿cómo de fiables son unas cifras que permiten prever la mitad de una regularización y acaban siendo el doble sin que la estadística se entere?
La sombra del censo electoral de 2027
El 6 de agosto pasó sin estruendo. Los datos del INE, dicen los escépticos, valen lo que valen; el padrón lleva años admitiendo a personas que no pisan el país. La sospecha de un ajuste de cifras para no crear alarma social ronda la publicación. Si el censo electoral de 2027 se construye sobre estos mimbres, el resultado será previsiblemente tan incontestable como sospechoso. Aunque eso, claro, ya no lo dirá el INE.