Moncloa reconoce que no registra los vuelos privados del Falcon de la familia Sánchez
¿Sabía que la familia del presidente utiliza el Falcon para desplazamientos privados sin que nadie anote el destino ni los acompañantes? Moncloa lo ha reconocido a El Debate: no existe registro alguno de los vuelos que Begoña Gómez y sus hijas realizan a bordo de las aeronaves del Estado. La noticia, publicada este miércoles, confirma la opacidad que rodea el uso de los aviones oficiales desde hace años.
El Debate reveló que Presidencia del Gobierno confirmó que no se lleva ningún control de los viajes personales de la esposa del presidente ni de sus hijas. La excusa es que los datos están amparados por una ley franquista que los declaró secretos de Estado. Ironías del tiempo: una norma del régimen anterior protege hoy la información sobre el uso privado de los bienes públicos por parte de la cúpula del PSOE.
La justificación no convence. Mientras el cambio climático avanza y el queroseno quema toneladas de CO₂, la familia presidencial vuela sin rendir cuentas. Los comentarios en redes y foros apuntan a que la medida es una cortina de humo para ocultar privilegios. Algunos señalan que, si se quisiera transparencia, bastaría con publicar los datos desagregados, como ya hacen otros países.
En definitiva, el Falcon de Sánchez surca los cielos con total impunidad. Mientras tanto, el queroseno se quema, el clima cambia, pero los secretos de Estado –viejos o nuevos– siguen protegiendo lo que nadie debería callar.