Pedro Sánchez declarará como testigo el 30 de julio en el caso Begoña Gómez
¿Qué sabe el presidente del Gobierno de los negocios de su mujer? El juez Juan Carlos Peinado, que investiga a Begoña Gómez por presuntos delitos de tráfico de influencias y corrupción en los negocios, ha citado a Pedro Sánchez como testigo para el 30 de julio. La decisión se apoya en la denuncia del sindicato Manos Limpias, cuyo secretario general, Miguel Bernard, sostiene que Sánchez era «conocedor y cooperador necesario» de la actividad de su esposa, en particular de la cátedra que dirigía en la Universidad Complutense y de los contratos empresariales vinculados.
Una citación que incomoda a Moncloa
La reacción del Gobierno no se ha hecho esperar. Desde el primer momento, el PSOE y el Ejecutivo han arremetido contra el juez Peinado, acusándolo de prevaricación y de «retorcer la ley», en palabras del ministro Marlaska. La Asociación Profesional de la Magistratura (APM), mayoritaria entre los jueces, ha llegado a alertar a la UE de los «ataques» de Moncloa al magistrado. El ministro Bolaños calificó la investigación de «persecución cruel e inhumana». Entre las maniobras más llamativas, Sánchez intentó que el juez firmara un documento para blindar su declaración como «alto secreto», algo que Peinado rechazó.
El rastro de los negocios: de Barrabés a Aldama
A medida que la investigación avanza, el círculo se estrecha. El empresario Carlos Barrabés, socio de la cátedra de Begoña, confirmó ante el juez que se reunió con Sánchez en Moncloa, aunque sin la presencia de la esposa del presidente. Más tarde, el comisionista Víctor Aldama declaró que Sánchez le agradeció personalmente sus gestiones y que se reunió al menos siete veces con Begoña Gómez, en tres ocasiones como mensajero del propio Sánchez. Estos testimonios han llevado al juez Peinado a dictar una nueva providencia en la que señala a Sánchez como «partícipe» de la actuación de su mujer, y a solicitar el certificado de matrimonio para determinar si el régimen económico es de gananciales.
Un caso que no deja de crecer
La investigación no se limita a la cátedra. La UCO ha descubierto que Begoña Gómez usaba un correo oficial de Presidencia como si tuviese un cargo en Moncloa. Además, la directora de Programas de Presidencia hizo gestiones directas con la Complutense para la cátedra, según correos electrónicos aportados por la propia Begoña. En el ámbito político, Vox ha anunciado que pedirá la imputación de Sánchez y de varios ministros. Mientras tanto, el Supremo estudia una denuncia contra el presidente por malversación, al considerar que la querella de la Abogacía del Estado contra el juez Peinado supuso un uso irregular de fondos públicos.
Con estos mimbres, la declaración de Sánchez el 30 de julio no será un mero trámite. El juez Peinado parece dispuesto a llegar hasta el final, y Moncloa, a defenderse con uñas y dientes. El resultado, de momento, es incierto.
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