Los hutíes cierran el mar Rojo a Arabia Saudí: el petróleo reacciona
La noche del miércoles, la insurgencia yemení hutí anunció un bloqueo naval contra Arabia Saudí en el mar Rojo. Sin necesidad de una armada convencional, los hutíes utilizan minas, drones navales y misiles antibuque para disuadir al tráfico comercial con destino a puertos saudíes. La noticia, que algunos dieron por desfasada, es actual: el anuncio se produjo esta misma semana.
El primer impacto ya se ha dejado notar en los mercados. El crudo Brent saltó a 97 dólares el barril, una subida que refleja el riesgo de interrupción en una de las rutas energéticas más transitadas del mundo. Arabia Saudí importa y exporta petróleo a través del mar Rojo, y cualquier amenaza creíble sobre el estrecho de Bab el-Mandeb dispara las primas de riesgo.
La reacción internacional, por ahora, se limita a declaraciones. Mientras algunos analistas consideran inviable una operación terrestre en Yemen —las lecciones de Afganistán e Irak pesan—, la opción de una respuesta quirúrgica con misiles sigue sobre la mesa. En el lado saudí, la capacidad de represalia es abrumadora, pero los hutíes han demostrado resistencia a los bombardeos durante años.
El escenario recuerda a 2019, cuando los ataques hutíes contra instalaciones de Aramco redujeron temporalmente la producción saudí a la mitad. Ahora, el bloqueo naval añade un factor nuevo: la libertad de navegación en el mar Rojo, clave también para el comercio europeo. El dato que descoloca: mientras el Brent cotiza a 97 dólares, algunos ya calculan cuánto puede subir si el bloqueo se mantiene.