¿Pueden los hutíes desestabilizar el mercado petrolero global?
La madrugada del sábado, los hutíes de Yemen lanzaron un ataque con misiles contra una instalación de Saudi Aramco en Jizán, según reportes de la agencia iraní Fars News. Al menos cinco misiles balísticos alcanzaron la terminal marítima de la compañía, la mayor productora de crudo del mundo. El golpe no solo reaviva el pulso en Yemen, sino que pone en jaque la seguridad energética de Arabia Saudí.
El ataque no es un hecho aislado. Los hutíes, respaldados por Irán, han escalado su capacidad militar con misiles balísticos y drones. Aunque Riad presume de sistemas antimisiles, la realidad es que una parte de los proyectiles logra esquivarlos: la cúpula de defensa no es infalible. La ironía es que, mientras en España algunos piden una lluvia de misiles hipersónicos para resolver sus propios problemas, en Oriente Próximo la lluvia ya es real y tiene consecuencias económicas.
La pregunta es si este tipo de acciones pueden disparar el precio del crudo. Por ahora, los mercados no han reaccionado con fuerza, pero cada ataque exitoso acerca el riesgo de una interrupción seria del suministro. Los hutíes han demostrado que, con dos cojones y misiles iraníes, pueden tocar la fibra sensible del reino saudí. Y en un mundo donde las guerras proxy se juegan a golpe de misil, nadie está a salvo de las ondas expansivas.