El hilo se parte entre el test de manipulación y el tuit de Évole
El hilo se rompe en la madrugada del 29 al 30 de septiembre. Hasta ahora se discutía una renta y quién era la inquilina; desde este tramo lo que se pelea es
el reportaje del ABC con el antiguo propietario,
el tuit de Évole señalando al dueño de la sociedad propietaria y una etiqueta que alguien pega al final: «test de manipulación masiva».
Qué se ha sabido
A las 20:01 del 29 de septiembre aparece en ABC la entrevista con Ignacio Lázaro, nieto del propietario, titulada con una frase suya: que la inquilina era «una persona problemática» y que «Nunca agradeció que mis tías decidieran mantenerla en la vivienda». Un forero la trae al hilo con el enlace y va soltando extractos según los lee.
El antiguo casero responde en ABC y ahí están las tres piezas que se repiten toda la noche: que la renta equivalía a unos
100 euros al mes durante décadas, que vendieron porque perdían dinero y que el hermano que se quedó en otro piso pagaba bastante más que ella. Otro usuario añade que en la finca la conocían por un apodo y que la familia la mantuvo subvencionada «toda la vida».
Ese mismo día se cuela el tuit de Jordi Évole. Dice que estaba zapeando antes de que empezara 'Al cielo con ella' en La1 y que el señor desenfocado no es un fantasma: es uno de los propietarios de Urbagestión. En el hilo se pegan tuits como este
y otro que sostiene que Iker Jiménez llevó al propietario de la empresa que desahució a Mari Carmen «para blanquearlo».
Y el cierre del programa nocturno. Varios foreros cuentan que al final se rieron cuando la reportera en la Puerta del Sol dijo que había gente de botellón con una cerveza en la mano. Uno de ellos apunta que también había quien fumaba. Otro avisa de que se ha tragado el programa completo.
Dónde está la bronca
El hilo se parte en dos bloques que ya no discuten lo mismo. Un bloque da por bueno el relato del ABC y lo usa como prueba: la familia mantenía el piso por debajo de mercado, la inquilina daba la lata y al final vendieron. De ahí saltan a la conclusión política: si ciertos partidos la defienden, dicen, es porque hay algo detrás. Un participante lo resume en que ese partido nunca se pone del lado de la gente trabajadora, y otro asegura que en cuanto sabes cómo se comportaba lo siguiente es mirar sus cuentas corrientes y sus acciones.
El otro bloque contesta en el punto contrario. Un forero escribe que
si hubiera ganado el otro relato el programa nocturno estaría riéndose de que se prometió frenar los desahucios y ahí sigue una inquilina en el centro. La misma escena, leída al revés. Otro sostiene que la inquilina ha ganado y que por eso toca echar tierra encima, sin que quede claro a qué victoria se refiere.
En medio, los que no entran a defender a nadie y solo se ríen del formato. Que si el del fondo sale pixelado, que si el propietario es un fantasma o directamente un actor. Un participante tira de símil: esto es como cuando soltaron a Barrabás en lugar de a Jesús. Y un tercero suelta que todos queremos ser Mari Carmen, a saber con qué intención.
La hipótesis que se ha pegado al hilo
Alguien lanza dos líneas y una etiqueta: «TEST DE MANIPULACIÓN MASIVA». A partir de ahí el hilo deja de hablar del piso cada dos mensajes. Un forero desarrolla la tesis con una teoría de dos clases de personas, divididas supuestamente por la genética según su forma de comportarse, y coloca a los votantes de un partido en el grupo de los que roban lo que otros siembran. Eso no está respaldado por nada, pero se repite y va calando en el tono general.
Otra tanda se marcha directamente a otro asunto: un forero pega un recorte de prensa sobre un caso judicial distinto y lo usa para decir que hay ejemplos a patadas. Es decir, el piso ya solo sirve de puerta de entrada a cualquier otra pelea.
Qué cambia respecto a antes
Antes el hilo tenía dos relatos y una cifra. Ahora tiene tres frentes nuevos: la identidad de quien está detrás de la sociedad propietaria, el relato de la familia publicado con nombre y apellidos, y una hipótesis de manipulación que ya funciona como marco para leer cualquier cosa que salga. Lo que se daba por hecho hace dos días —que el propietario era un desconocido detrás de un despacho— deja de servir: hay un señor con nombre, hay un nieto que da la cara y hay un tuit que dice que ese señor no es un fantasma.
Y una predicción del propio hilo: hay quien vaticina que esto va a seguir escalando y que lo próximo será una norma con el nombre de la inquilina. Nadie la ha comprobado. Nadie la ha descartado.