Patinete por la AP-9: la mujer que se esfumó de la Guardia Civil
La mañana del 22 de julio no fue una mañana cualquiera en la AP-9 a su paso por O Burgo, en Culleredo (A Coruña). Una mujer fue vista circulando en patinete eléctrico por la autopista, en plena hora punta, provocando la alerta de varios conductores. La Guardia Civil la buscó sin éxito: cuando llegó, ya no estaba.
La normativa es clara: los vehículos de movilidad personal tienen prohibido circular por vías interurbanas y autopistas. La sanción por hacerlo asciende a 200 euros. Si la localizan, el patinete le saldrá a precio de saldo, un castigo que para muchos es una broma.
Un truco de magia con dos ruedas y batería
Cómo logró desaparecer es la gran incógnita. Entró por algún sitio, se coló en el tenderete y salió por donde pudo antes de que llegara la Benemérita. Eso ya no es inconsciencia, es tener más reflejos que la propia DGT. Algunos la llaman “actriz”: en una sola mañana protagonizó tres capítulos de “Aquí no hay quien viva”; primero el numerito en la autopista, luego esfumarse cuando llegaba la Guardia Civil y ahora la polémica en toda regla.
¿Culpable o incomprendida?
Hay quien sostiene que un patinete es menos lesivo que una moto y que con carnet debería poder circular. El argumento en contra es aplastante: no es el peso del trasto, es la diferencia de velocidad. Un patinete legal va a 25 por hora mientras el resto circula a 120. Cuando te caes, el que te parte no es el patinete, es el camión que viene detrás y no te ha visto. Y si el patinete está trucado para ir más rápido, el riesgo se multiplica. Un caso que ilustra el peligro: alguien a 55 por hora en sentido contrario y cuadruplicando la tasa de alcoholemia. Vaya vanguardia de la movilidad alternativa.
La búsqueda sigue abierta, o eso dicen. Mientras tanto, la imagen de un patinete fantasma merodeando por la AP-9 queda para el archivo de lo que no debería ocurrir. Afortunadamente, no ha habido que lamentar heridos. Pero la próxima vez, el que se lo encuentre puede no tener la misma suerte.