La obsesión por vivir en las ciudades y la continua necesidad de actividad, unido a la idea de que muchas personas no se conforman con cualquier cosa, hacen que ciertos colectivos enfrenten dificultades económicas debido a la inflación.
No van a la pobreza de un día para otro, sino que es poco a poco vía efecto inflación.
El problema es que antes existía una dinámica social donde algunos hombres invertían muchos recursos en intentar complacer a otras personas, lo que hacía que una parte significativa de su vida social y actividad fuese financiada por ellos.
Muchos hombres se han rendido, asumen que estarán solos para siempre, ya ni les bromean con eso de "a ver cuando te echas novia", ya ni lo intentan.
La ilusión del hombre desaparece y ya no financia ese % y encima la inflación se va comiendo los ingresos mensuales.
Ellas no tienen la culpa. Son los que han diseñado nuestro modo de pensar actual.
Estoy rodeado de mujeres, soy su jefe, a todas horas, en todo momento, por razones laborales solo hablo con mujeres...viven en su burbuja, sin maldad.