Las calles de Alcobendas que reavivan la memoria de Largo Caballero y La Pasionaria
Alcobendas, ciudad de grandes empresas y polígonos, guarda en su callejero un recuerdo incómodo: calles dedicadas a Francisco Largo Caballero y Dolores Ibárruri, dos nombres que cruzan la historia de la República y la Guerra Civil.
Una comparación que enciende los ánimos
Hay quien exige retirar esas placas y no duda en equiparar a estas figuras con dirigentes de ETA como Otegi o Txapote. En el extremo contrario, se recuerda su papel institucional en el gobierno republicano y se tacha la comparación de desmedida. La Ley de Memoria Democrática, que obliga a eliminar símbolos contrarios a la democracia, queda en el centro de la pelea.
El gesto que divide a propios y extraños
Uno de los asuntos más llamativos es el episodio final de Dolores Ibárruri: según diversas crónicas, la Pasionaria recibió los santos sacramentos antes de morir. Para unos, ese acto demuestra un arrepentimiento sincero. Para otros, no pasa de un trámite realizado por miedo.
La cuestión de fondo persiste: ¿debe el callejero convertirse en un museo de la historia o ser un reflejo de la memoria presente? Con la ley de memoria todavía en discusión, Alcobendas seguirá mirando sus placas con incomodidad.