Cárceles catalanas: la oleada de funcionarias que se fugan con presos
«Lo que antes eran casos puntuales se ha convertido en un fenómeno demasiado habitual». La advertencia la lanzan los sindicatos penitenciarios, que denuncian un incremento de relaciones sentimentales entre personal femenino de prisiones y reclusos varones. El CSIF ha impulsado la «prohibición explícita de cualquier tipo de relación emocional, afectiva o sexual entre el personal penitenciario y las personas internas». El Partido Popular, por su parte, promueve en el Parlamento catalán la creación de un protocolo específico, el primero de este tipo en España, para prevenir y sancionar estas conductas.
El perfil de los implicados: mayoría de mujeres funcionarias en prisiones de hombres
La composición de las plantillas penitenciarias ha cambiado. En muchas cárceles españolas, y especialmente en Cataluña, las mujeres suponen ya la mayoría del personal de vigilancia en módulos masculinos. Esta desproporción, señalan las denuncias, crea un caldo de cultivo para relaciones que comprometen la seguridad. «Hay que estar muy mal de la cabeza para sentir amor por el 90% de los presos», resume un exfuncionario en declaraciones recogidas por los medios, aludiendo al fenómeno psicológico conocido como hibristofilia –atracción por personas que han cometido delitos graves–.
La respuesta institucional: sanciones que no llegan
A pesar de que existen precedentes de sanciones disciplinarias y condenas judiciales, los sindicatos denuncian que, en muchos casos, este tipo de conductas ni siquiera se persiguen internamente. El PP busca con su protocolo cerrar esa vía de impunidad, estableciendo mecanismos claros de detección y castigo. Mientras tanto, los casos siguen multiplicándose, y con ellos el riesgo de que presos obtengan información privilegiada, faciliten fugas o cometan delitos fuera de los muros con ayuda de las funcionarias.
El dato que descoloca: el propio lenguaje utilizado en las informaciones oficiales refleja el sesgo. Como apunta un análisis, «el artículo siempre dice funcionariOs cuando todos los ejemplos concretos son de mujeres. Si el tema es negativo, usan el masculino inclusivo».