Esta cuestión ha sido largo tiempo planteada: vivir en un cielo aburrido (como los países del norte) o en un infierno a ratos divertido, hasta que deja de serlo (como en España. Nota; ya no quedan sitios así de salvaje, para más mal que bien, en el sur de Europa... excepto España).
Yo, haría al revés que muchos europeos. Viviría mi vida en España para divertirme o aguantar un sufrimiento llevadero y medio feliz hasta que la cosa de la diversión, influido mucho por la edad y las circunstancias que conlleva la misma (comida, ropa y vivienda fueran imposibles)
Así, después de la diversión de los primeros treinta, cuarenta o cincuenta años de vida (según los genes y el cuerpo de cada cual), vivir los últimos años de vida de la paupérrima pensión española en algún país del norte donde puedas hacerlo con alguna dignidad declarándote "sin techo", pero con una pensión mediocre de España que te puede dar para comer algún día como en tu juventud, algún día de sentirte otra vez lo que fuiste —lo que eres, aunque los otros ahora no lo vean— y alguna borrachera al mes para sentir lo que sentiste y tantos mundos que podrías conquistar para su bien, mientras el resguardo te lo dan con otras cincuenta personas (no es problema, porque hicimos la mili y estamos acostumbrados a eso y mucho más... ya te contaré, aunque no soporte tener a nadie al lado... no por nada, sino por él, porque yo no soy como él).
Salvador Espriu hizo, o escribió —prefiero hizo— un poema que dice (y un grupo de la movida realizó una canción basada en esta letra... aunque los calificaron de facinerosos, por hacerla entender como que hablaba de España, incluso en aquella época, a pesar de ser un poema de un escritor catalán (que, por otra parte, es posible, muy posible que hablara de España en general)...
Es cierto que después fue catalogado de "traidor" por el catalanismo, aunque fuera esencia del mismo —cosas de pogre, nacionalistas y catalanistas—. En cualquier caso, creo que ejemplifica bien, como letra, determinados aspectos de nuestro sentir y mundo actual).
Nota de nota: si pudiera hacerme o conseguir aquella canción que se basó en tal texto, aunque lo cambiaron para adaptarlo a una canción power pop o post punk, volvería a subir el hilo. Mientras tanto, solo dejo lo que sé (que es cuanto puedo dar que es la letra original de tal poema en el que se basó tal canción que apenas recuerdo y que no puedo encontrar).
Salvador Espriu
Ensayo de cántico en el templo
Oh, qué harto estoy de mi
fistro, vieja, tan salvaje tierra,
y cómo me gustaría alejarme,
hacia el Norte,
donde dicen que la gente es limpia
y noble, culta, rica, libre,
despierta y feliz.
Entonces, en la congregación, los hermanos dirían
desaprobando: “Como el pájaro que deja el nido,
así el hombre que marcha de su lugar”,
en tanto que yo, muy lejos ya, me reiría
de la ley y de la antigua sabiduría
de este mi árido pueblo.
Pero no he de seguir jamás mi sueño
y aquí me quedaré hasta la gloria.
Pues soy también muy fistro y salvaje
y amo además con un
desperado dolor
esta mi pobre,
sucia, triste, desgraciada patria.