Los gatos de Ceuta se esfuman mientras PACMA guarda silencio
Las colonias felinas de Ceuta están desapareciendo y el partido que dice proteger a los animales no ha dicho ni media palabra. Los datos que manejan las asociaciones de la ciudad son demoledores: 65 puntos de acogida censados, decenas de gatos que ya no aparecen, y un vacío institucional que alimenta todas las sospechas. Ahora bien, la realidad es más incómoda que el titular: buena parte de las imágenes que han incendiado las redes son antiguas y de otros lugares.
65 colonias censadas y decenas de gatos que ya no están
La ciudad autónoma de Ceuta mantiene un censo de 65 colonias felinas repartidas por el municipio. Según las informaciones publicadas por The Objective, después de casi tres semanas de presión migratoria los cuidadores han dejado de ver a decenas de ejemplares. Nadie sabe si han muerto, si se han desplazado o si algo los ha eliminado. El cuidador Pedro Toro relató cómo, en la madrugada del martes, le avisaron de que uno de sus gatos, Andrés, había aparecido muerto en las inmediaciones de una colonia. Las autoridades y los veterinarios se declaran perplejos, y las asociaciones de defensa animal hablan abiertamente de asesinato, aunque sin pruebas concluyentes.
La guerra de las imágenes: entre el horror y el bulo
En las redes ha circulado de todo: gatos envenenados, apaleados, metidos en contenedores. La verificación de las imágenes, sin embargo, ha desmontado varias de ellas. La foto del gato blanco en un contenedor corresponde a un envenenamiento ocurrido el año pasado en un pueblo de Canarias. La del gato marrón junto a una piedra es de Balaguer, también del año pasado. La asociación DAUBMA ha tenido que salir a responder a las solicitudes de información del diario El Español y de otras entidades como ASACIA, y lo hace con un comunicado en el que pide que no se difunda material sin verificar. Que haya bulos no demuestra que no haya pasado nada; solo que el ruido mediático está envenenando un asunto que requiere investigación, no titular fácil.
PACMA, el gran ausente de la polémica
La pregunta que da título a este artículo es ya un lugar común en la conversación pública: ¿dónde está PACMA? El partido animalista, que suele liderar las denuncias por maltrato, no ha publicado ningún pronunciamiento oficial sobre lo que ocurre en Ceuta. Las explicaciones que circulan son variadas: desde quienes lo ven como un socio de la izquierda incómodo con el discurso migratorio dominante, hasta quienes recuerdan que el partido no tiene presencia real en la ciudad autónoma. Sea como sea, el silencio es elocuente. La defensa de los animales no debería depender de la conveniencia política, y aquí está demostrando sus costuras.
Una ciudad desbordada y un debate que no hace más que empezar
El contexto no ayuda. Ceuta lleva semanas viviendo una entrada masiva de personas desde Marruecos, con los servicios municipales desbordados. En ese escenario, el bienestar animal ha pasado a un segundo plano. Algunos cuidadores lo justifican: si los recursos no dan para las personas, difícilmente habrá partida para los gatos. Otros, en cambio, denuncian que la excusa migratoria está sirviendo para tapar una limpieza silenciosa de colonias felinas.
La pregunta de fondo sigue abierta. Si la presión demográfica no se estabiliza, es previsible que las colonias felinas de Ceuta sigan menguando. Pero también podría ocurrir que la tormenta de bulos acabe enterrando un problema real. Lo único seguro, por ahora, es que los gatos siguen desapareciendo sin que nadie dé la cara por ellos. Y PACMA, desde luego, no va a ser quien lo haga.