Los que quedan allí y que han aguantado 45 días no los echan ni con aceite hirviendo.
La mayoría se volvieron a Jovenlandia a los dos días de entrar porque todavía las ONG no habían llevado comida y como en Jovenlandia pasan de todo pero hambre no. Pues se volvieron.
Los que quedaron no se van a marchar y echarlos no pueden.
1º porque el echarlos es un proceso administrativo que dura un año.
2º porque ningún funcionario se atreve a firmar ningún expediente, porque la última vez que hicieron eso de firmar, les cayó la del pulpo.
Consecuencia y análisis frío: por mucho que les pese a los ceutíes, que es a los únicos que parece que les pesa, Ceuta está ya perdida hace tiempo.
Otra cosa es la que se va a liar. Que ya está liada.
O sea, lo dicho ya en el hilo.
Que los ceutíes se han quedado sin patrimonio de la noche al día. Y que solo fuera eso.