El Parlamento Europeo aprueba el escaneo masivo de chats: crónica de una derrota anunciada
Marzo de 2026 debía ser el mes en que la UE enterrara definitivamente el Chat Control. El 11 de marzo, el Parlamento Europeo aprobó por mayoría una prórroga del escaneo voluntario hasta agosto de 2027, pero con límites estrictos: solo para usuarios sospechosos concretos, nunca en chats cifrados de extremo a extremo, y únicamente para material ya conocido de agresión íntima infantil. Los trílogos entre Parlamento, Consejo y Comisión fracasaron el 16 de marzo. Todo parecía encaminado a un rechazo definitivo.
La votación que dejó a todos fríos
El 25 y 26 de marzo se celebró la votación definitiva. La prórroga fue rechazada por un margen estrechísimo: 311 votos en contra frente a 228 a favor, o quizá 307-306, según la fuente. El alivio duró horas. Los conservadores del EPP intentaron repetir la votación con maniobras de última hora. Y lo consiguieron: el escaneo quedó prorrogado, o aprobado definitivamente, según a quién se pregunte. El reglamento CSA, conocido como Chat Control, permite a las autoridades ordenar a los servicios de mensajería escanear comunicaciones en busca de material de abuso infantil, incluso en chats cifrados.
El truco de las ausencias
La jugada tiene nombre: elegir el último día de sesión antes del receso veraniego, cuando medio hemiciclo ya tiene la maleta hecha. Las ausencias cuentan como votos a favor, y para frenar el texto hace falta una mayoría absoluta de 361 votos, pero para aprobarlo basta con vaciar la sala. Así, una minoría activa logró colar lo que la mayoría había rechazado. "Cuando un Parlamento pierde una votación, la respuesta no debe ser cambiar las reglas hasta ganarla", resumió un análisis.
¿Y ahora qué?
La decisión deja en el aire la privacidad de las comunicaciones digitales. Los supervisores europeos de protección de datos (EDPB-EDPS) ya habían advertido de los riesgos y la falta de proporcionalidad. Mientras, los fabricantes de móviles con bootloader desbloqueable —OnePlus, Nothing, Google— se preparan para un repunte de demanda. La alternativa técnica: rootear el teléfono, eliminar Google apps y usar mensajería P2P con cifrado. La esclavitud más cercana, dijo alguien. El dato que descoloca: ni siquiera está claro si la prórroga está en vigor o no. El reglamento sigue su curso, y la UE, por supuesto, nos protege.