China acelera la producción de androides para reemplazar a humanos en trabajos físicos
China tiene 1.400 millones de habitantes, pero su industria robótica avanza a toda máquina para fabricar androides con apariencia humana que puedan sustituir a trabajadores en tareas manuales. El objetivo, según fuentes del sector, es cubrir puestos que van desde la logística hasta servicios personales, en un contexto de envejecimiento poblacional y aumento de costes laborales.
¿Por qué China necesita robots si tiene tanta mano de obra?
La paradoja tiene explicación económica. El país asiático enfrenta un declive demográfico que reduce la población activa, mientras los salarios en las ciudades costeras suben rápido. Los androides, que las empresas chinas ya están probando en fábricas y almacenes, permiten mantener la producción sin depender de inmigración ni de jornadas maratonianas. Algunos prototipos, como los presentados por la firma Fourier Intelligence, ya caminan y realizan movimientos básicos.
El debate sobre los oficios que desaparecerán
La conversación pública en China no se limita a la industria. También se discute el impacto en sectores como el entretenimiento para adultos o los servicios de compañía, donde la demanda de interacción humana podría evaporarse. Según estimaciones no oficiales, en menos de cinco años podría generalizarse el uso de estos robots en ciertos ámbitos, lo que plantea preguntas sobre el empleo y la regulación.
Con una población todavía enorme pero envejecida, China se enfrenta a una encrucijada: automatizar para no perder competitividad o arriesgarse a dejar sin trabajo a millones. ¿Hasta dónde llegará la sustitución?