Apuestas contra la deuda de EE.UU.: las herramientas del mercado
La deuda estadounidense sube como la espuma y el mercado se frota las manos. No para comprar, sino para apostar a que los tipos largos seguirán escalando. El giro de los bonos ya no es una hipótesis: el mercado lleva meses avisando, aunque la Fed insista en maquillar la curva. ¿Cómo sacar partido a la subida de tipos largos si uno cree que el relato oficial es humo?
Los instrumentos existen, pero cada uno tiene su trampa. Los cortos directos en futuros de Treasury (ZB, ZN) son líquidos y cómodos, pero el carry se vuelve letal si la
Reserva Federal mete una pausa forzada. Los ETFs inversos como TBT (ultrashort 20+ años) ofrecen doble apalancamiento, pero la volatilidad diaria erosiona la rentabilidad a largo plazo por el efecto de los porcentajes compuestos. Para los más sofisticados, las opciones put spreads sobre IEF o TLT permiten controlar theta y limitar el riesgo de gap, aunque no son para cardiacos. Y los steepeners, que apuestan por un empinamiento de la curva comprando TY1x y vendiendo ZN, requieren seguir de cerca los movimientos de la Fed.
Pero hay quien mira más allá del dólar. Algunos análisis señalan que la tendencia del billete verde es a devaluarse a medio plazo, por mucho que suban los tipos. El argumento: la deuda soberana pierde atractivo como refugio y países buscan deshacerse de papel que consideran cada vez más insostenible. Frente a eso, el oro aparece como alternativa –la plata se descarta por su volatilidad– y el euro no queda mucho mejor parado, lastrado por su propia laxitud monetaria.
Con la rentabilidad del bono americano ya en el 5%, la pregunta es si la impresora de la Fed puede seguir funcionando sin consecuencias. Quien apueste contra la deuda de EE.UU. tiene herramientas, pero el camino está lleno de costes ocultos y riesgos de timing. ¿Está realmente empezando la fiesta para los que van en corto?