Samsonite: ganga de PER 8,28 o trampa con deuda de 2.300 millones
El fabricante de maletas Samsonite cotiza en mínimos anuales según la gráfica de TradeRepublic y puede comprarse por 1,36 euros. Reparte un 6% de dividendo y su PER no llega a 8,3. El porfolio de marcas incluye la propia Samsonite, American Tourister y la premium Tumi. La lógica dice que a ese precio está regalada. La prudencia responde que por algo está así.
El lado comprador: margen de seguridad del 80%
Los partidarios de la compra ven el caso de manual del valor cíclico: buen líder de segmento, consumo mundial por debajo de lo normal y división por el cambio de cotización a Estados Unidos con ampliación de capital. Con un cálculo de valor intrínseco de 2,5 euros frente a los 1,36 actuales, el margen de seguridad sería difícil de ignorar en cualquier otro sector. La estrategia, dicen, es clásica: comprar abajo, cobrar dividendo mientras se espera y vender arriba.
La letra pequeña del balance
Los escépticos no discuten la baratura, discuten el porqué. La deuda asciende a 2.300 millones y cuesta ya un 5,7% en intereses; la caja, pese a los 670 millones, se ve como colchón de última instancia. El flujo de caja operativo está en 500 millones y cayendo, con riesgo real de bajar a 300, y el capex se ha reducido de 100 a 85 millones, una forma un tanto artificial de sostener el free cash flow. A eso se suma la futura ampliación de capital para aterrizar en Wall Street, con descuentos de hasta el 15% que diluyen al accionista actual. La conclusión de este bando es menos poética: es cíclica, cara de mantener y con dividendo posiblemente en la cuerda floja.
Lo que queda es el precio
Queda la maleta en la cinta de equipajes: perfecta en la tienda, pero difícil de arrastrar si se llena. La acción ya cotiza a niveles de liquidación para algunos, y el mercado le exige por su deuda un 5,7%, casi lo mismo que promete su dividendo. Con una recesión del consumo encima, nadie tiene prisa por facturarla. El tiempo dirá si era el momento de comprar el billete o de esperar a que baje la siguiente cinta.