Mohamed VI: el rey de Marruecos y su fortuna bajo sospecha
Mientras Marruecos da pasos hacia la legalización del cannabis para usos médicos e industriales, la figura de su monarca, Mohamed VI, vuelve a estar en el punto de mira. Su patrimonio, que según Forbes se cuenta por miles de millones, ha generado un intenso debate sobre sus orígenes. Entre las acusaciones de tráfico de drogas y las explicaciones basadas en un imperio empresarial, la pregunta es: ¿de dónde sale tanto dinero?
El imperio económico de la monarquía alauí
La familia real de Marruecos es dueña de los principales bancos y empresas del país. Según algunas fuentes, muchas de estas compañías son públicas, pero los beneficios no van a las arcas del Estado, sino a la familia real. Este entramado, que se extiende por sectores como la banca, el turismo o la agroindustria, explicaría una parte importante de la fortuna del rey.
El hachís, un negocio que no desaparece
Otra versión apunta al tráfico de hachís. Marruecos ha sido durante décadas uno de los mayores productores mundiales de cannabis, y la región del Rif es el epicentro. La reciente legalización para fines médicos e industriales no ha hecho sino formalizar un mercado que siempre ha existido. En este contexto, se ha concedido una amnistía a más de 4.800 agricultores condenados por cultivo ilícito. ¿Coincidencia? Algunos analistas sostienen que el rey ha sabido aprovechar esta situación para quedarse con el control del negocio, ahora legal. No es descabellado pensar que el monarca ha diversificado su fortuna invirtiendo en el sector.
¿Traficante o empresario?
Las acusaciones de narcotráfico son duras, pero no hay pruebas concluyentes. Lo que sí es evidente es que el rey de Marruecos es un hábil hombre de negocios. Algunos comparan su gestión con la del emérito español, Juan Carlos I, cuya fortuna se estima en 8.000 millones de euros. Pero mientras el emérito ha sido señalado por comisiones, el rey marroquí parece moverse con más discreción. La cuestión es si su riqueza proviene de actividades ilícitas o de un capitalismo de amiguetes. Que cada uno saque sus conclusiones.
En cualquier caso, el debate sigue abierto. Mientras tanto, el país vive una paradoja: la élite se enriquece mientras miles de marroquíes emigran en busca de oportunidades. ¿Hasta qué punto la legalización del cannabis beneficiará al pueblo? Por ahora, solo el rey sonríe.