Uber cotiza a 15 veces flujo de caja con los robotaxis al acecho
Un viaje en Uber pagado en efectivo en Madrid sirve para desmontar un tópico: la app no es solo tarjeta. La discusión sobre si acepta billetes, sin embargo, no decide nada. Lo que decide son los números: capitalización de unos 155.000 millones de dólares, valor de empresa de 164.000 millones, ingresos de 55.200 millones en los últimos doce meses y un flujo de caja de 10.100 millones. Con un EV/EBITDA de 16,3 veces y un precio sobre flujo de caja libre de 15 veces, la duda es si eso es caro o barato.
Los números de Uber: ni regalada ni disparatada
La deuda asciende a 12.700 millones y la caja a 5.400, lo que deja una deuda neta de 7.300 millones. La rentabilidad sobre flujo de caja ronda el 6,5%. El argumento alcista es el crecimiento: el beneficio avanza a un ritmo del 33% anual, y a ese ritmo 16 veces EBITDA no parece un disparate. El bajista es más simple: 16 veces EBITDA ya no es precio de ganga, y la compañía no reparte un céntimo en dividendos.
El robotaxi que puede dejar a Uber con el papel de viejo
Waymo y los Cybercab de Tesla son la amenaza de fondo. Uber se ofrece como plataforma de robotaxis a corto plazo, pero nadie explica qué impediría a esos vehículos operar por su cuenta cuando sean masivos. En Asia juega Grab; en otros mercados, Lyft. En reparto, España se lo quedó Deliveroo, propiedad de Doordash, el número uno en Estados Unidos. Y en algunas ciudades Uber ya sale más caro que el taxi.
Delivery Hero, 14.200 millones de deuda nueva y el rastro de Ackman
La empresa ha asumido 14.200 millones más de deuda para comprar Delivery Hero, matriz de Glovo; en España, los problemas de competencia obligan a vender parte del negocio a terceros. Mientras, Bill Ackman acumula cerca de 30 millones de acciones desde principios de 2025, más del 14% de Pershing Square y más de 2.100 millones de dólares. Se apunta también a movimientos en opciones por parte de nombres conocidos de Washington, aunque conviene tomarlo como rumor de mercado y no como señal.
El dato que descoloca: una empresa que genera más de 10.000 millones de caja libre al año no paga dividendo, y quien la lleva a largo plazo sigue esperando la subida.