Espartano27
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La Audiencia de Bizkaia ha condenado a seis años de prisión a la mujer que intentó acabar con a su marido tras añadir diazepam a unos crepes, y que también trató de asfixiarlo, en el domicilio que compartían junto a su descendiente en común en el barrio bilbaino de Astut.
Aprovechando el estado de inconsciencia de la víctima, la mujer le provocó cortes en la muñeca para simular que se había suicidado y trató de asfixiarlo presionándole la cara con una almohada, pero despertó.
Según recoge la sentencia, a la que DEIAha tenido acceso, el hombre comenzó a forcejear con la encausada y a pedir auxilio para salvar la vida. Durante el forcejeo, la mujer le causó varios cortes más en los antebrazos y él cayó al suelo mientras gritaba: "¡Policía! ¡Policía!".
Los agentes desplazados hasta la vivienda hallaron a la víctima tumbada en el suelo, en estado de inconsciencia, por lo que se decretó su traslado al cercano Hospital de Cruces, donde quedó ingresado en estado de coma por efecto del diazepam ingerido.
En la sentencia también se recoge que, como consecuencia de la experiencia vivida, la víctima ha precisado asistencia psicológica, además de tratamiento médico urgente por presentar lesiones en su conjunto “de elevado riesgo vital”. Concretamente, fue ingresado en reanimación e intubado con ventilación mecánica. También recibió varios puntos de sutura por los múltiples cortes que presentaba a su llegada al centro sanitario.
Por su parte, se precisa que la encausada presenta “un estilo disfuncional de personalidad” y que el ataque se produjo en el transcurso de una ruptura con la víctima, una situación que le generaba “alta frustración vital”. Además, la pareja también padecía picos de estrés por la crianza de su descendiente, al no contar con una red de apoyo suficiente
Tras conocer el resultado de los análisis realizados al hombre y las conclusiones de la investigación abierta al tener conocimiento del caso, la encausada fue considerada sospechosa de un delito de tentativa de asesinato y detenida.
En un auto posterior, dictado el 29 de mayo de 2025, el Juzgado de Instrucción nº 6 de Bilbao ratificó la libertad provisional y todas las medidas cautelares. Poco después, el 19 de octubre, la procesada consignó en la cuenta de consignaciones de este tribunal la cantidad de 55.480 euros para que fuera entregada a la víctima, que ya ha recibido dicha cantidad. Finalmente, en el juicio celebrado el pasado mes de junio en la Audiencia de Bizkaia, se decretó su condena a seis años de prisión por asesinato en grado de tentativa.
Los hechos se remontan al 7 de julio de 2024, cuando la procesada accedió a la habitación en la que teletrabajaba el hombre y le sirvió los dulces que había preparado la noche anterior para desayunar. Previamente, había añadido varios comprimidos de somníferos a los crepes y, poco después de ingerirlos, el hombre quedó dormido.Aprovechando el estado de inconsciencia de la víctima, la mujer le provocó cortes en la muñeca para simular que se había suicidado y trató de asfixiarlo presionándole la cara con una almohada, pero despertó.
Según recoge la sentencia, a la que DEIAha tenido acceso, el hombre comenzó a forcejear con la encausada y a pedir auxilio para salvar la vida. Durante el forcejeo, la mujer le causó varios cortes más en los antebrazos y él cayó al suelo mientras gritaba: "¡Policía! ¡Policía!".
A Cruces en estado de coma
Alertado por los gritos, un vecino del inmueble avisó a la Ertzaintza. Una patrulla se personó en el lugar pocos minutos después, aunque los agentes tardaron un cuarto de hora en acceder a la vivienda porque la encausada se demoró en darles paso. Y es que se había autolesionado en los brazos y en la cara para, aparentemente, simular un caso de violencia de género.Los agentes desplazados hasta la vivienda hallaron a la víctima tumbada en el suelo, en estado de inconsciencia, por lo que se decretó su traslado al cercano Hospital de Cruces, donde quedó ingresado en estado de coma por efecto del diazepam ingerido.
En la sentencia también se recoge que, como consecuencia de la experiencia vivida, la víctima ha precisado asistencia psicológica, además de tratamiento médico urgente por presentar lesiones en su conjunto “de elevado riesgo vital”. Concretamente, fue ingresado en reanimación e intubado con ventilación mecánica. También recibió varios puntos de sutura por los múltiples cortes que presentaba a su llegada al centro sanitario.
Por su parte, se precisa que la encausada presenta “un estilo disfuncional de personalidad” y que el ataque se produjo en el transcurso de una ruptura con la víctima, una situación que le generaba “alta frustración vital”. Además, la pareja también padecía picos de estrés por la crianza de su descendiente, al no contar con una red de apoyo suficiente
Tras conocer el resultado de los análisis realizados al hombre y las conclusiones de la investigación abierta al tener conocimiento del caso, la encausada fue considerada sospechosa de un delito de tentativa de asesinato y detenida.
Recorrido judicial
El 9 de septiembre de 2024, el Juzgado de Violencia sobre la Mujer de Bilbao acordó su libertad provisional sin fianza mediante un auto, eso sí, imponiéndole la obligación de comparecer en el juzgado cada lunes de la semana, "así como tantas veces sea llamada". Como medidas cautelares, también se le retiró el pasaporte y se le prohibió acercarse a su marido.En un auto posterior, dictado el 29 de mayo de 2025, el Juzgado de Instrucción nº 6 de Bilbao ratificó la libertad provisional y todas las medidas cautelares. Poco después, el 19 de octubre, la procesada consignó en la cuenta de consignaciones de este tribunal la cantidad de 55.480 euros para que fuera entregada a la víctima, que ya ha recibido dicha cantidad. Finalmente, en el juicio celebrado el pasado mes de junio en la Audiencia de Bizkaia, se decretó su condena a seis años de prisión por asesinato en grado de tentativa.
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