El hilo se parte: sabotaje, negligencia y el pulso con España
El tema arranca con una broma sobre inmunidad y en dos páginas ya hay tres trincheras: negligencia, sabotaje y una pelea sobre qué país cumple mejor sus penas. Un mensaje resume el desaguisado: el procedimiento se agotó y ella sigue viva.
Qué se ha sabido
Poco material nuevo y mucho traído de fuera. Un forero corta el rollo para señalar cuál es, a su juicio,
«la clave de todo»: el marco en el que se intentó el procedimiento, que él considera el nudo del asunto. Otro asegura, sin más prueba que su olfato, que esto
huele a sabotaje por parte de la administración.
La aportación con cifras la trae quien sostiene que en EEUU no todas las cadenas perpetuas son de por vida:
muchas permiten parole, en torno al 50%, y enlaza
las cifras que usa para hablar de la libertad condicional en EEUU. Otro usuario pega una noticia de prensa sobre la excarcelación de un miembro de ETA para argumentar que en España las penas no se cumplen.
También entra un caso catalán: alguien propone que contraten al equipo que aplicó una eutanasia en Cataluña, y la respuesta que recibe es que no se pueden mezclar procedimientos. Sobre el método hay dos propuestas. Una pide un cóctel de sustancias que afecten a varios sistemas a la vez, por duplicado. La otra pregunta qué impide legislar para que, una vez sedado el reo, la dosis y la variedad de sustancias baste para acabar lo sentenciado.
Dos apuntes más. Tails pega el texto de una reforma de la Ley de Derechos Civiles que, según ese mensaje, amplía la definición de antisemitismo hasta el punto de que criticar a Israel podría considerarse racismo. Y alguien recuerda el fusilamiento fallido de Gila: sobrevivió haciéndose el muerto porque los que disparaban iban bebidos y fallaron.
Dónde está la bronca
En el diagnóstico. paketazo lo tiene claro:
el sistema es un incompetente. Dice que un buen abogado pedirá daños y perjuicios por la negligencia y que ya veremos. sr andrade no habla de torpeza sino de intención: sabotaje. De momento no hay un solo dato que respalde esa sospecha, solo desconfianza hacia la administración.
LuismarpIe pone el freno técnico al debate del método. Responde a la propuesta del cóctel diciendo que si se improvisa algo así, te juzgan por homicidio:
hay que seguir el procedimiento, y el procedimiento se acabó con la rea viva. Busher insiste por otro lado: si la sentencia es firme, la ley debería permitir regular cómo se completa. Lo compara con un preso que se escapa: no se quedan mirando con cara de bobos, lo vuelven a capturar.
Y luego el choque España-EEUU. papaanwricanio sostiene que allí las perpetuas se cumplen y aquí los condenados por asesinatos múltiples están en la calle en menos de diez años; lo apoya en un recorte de prensa sobre una excarcelación y en una condena de 2.500 años que, dice, acabó con el reo fuera. Influencer calentona le contesta con el
50% de perpetuas con libertad condicional y con OJ Simpson: sostiene que el sistema penal estadounidense está orientado al circo y al negocio de los abogados, y que marear a un condenado durante décadas con recursos es una burla. Añade que EEUU no tiene que ser ejemplo para que otros lo sean, y le espeta que si algo se hace mal será él, que vota cada cuatro años. Él responde que nadie le ha dicho que vote y que cambie la bola de adivinar.
El enredo sigue con la palabra
parole. Él explica que el parole humanitario es materia de inmigración, con delitos que descalifican de forma definitiva, y que no es una green card. Ella replica que en derecho penitenciario parole es la libertad supervisada antes de terminar la pena, que es a lo que se refería, y que lo del 50% va por ahí. Ninguno cede. Gorkako zanja la discusión del método con una línea: las balas son más rentables.
Qué cambia respecto a antes
Los hechos dejan de estar en discusión y todo el mundo discute el después. Nadie pregunta ya qué pasó; preguntan quién paga, si fue intencionado y con qué se compara. La sospecha de sabotaje entra con fuerza en el hilo, sin ninguna prueba. La comparación internacional se convierte en un debate sobre regímenes penitenciarios concretos, con el parole y las excarcelaciones por medio, y ahí el hilo se parte en dos mitades que ya no se escuchan.
Aparecen también dos asuntos que no estaban: la reforma de la Ley de Derechos Civiles que pega Tails y la pregunta de si haría falta legislar un protocolo distinto para casos como este. Y de fondo, la misma ironía de siempre: para meter a alguien en el corredor hay papeles de sobra, para rematar la sentencia no hay manual.