La comida, que antes era lo más natural posible. Ahora, si quieres algo de calidad, cuesta mucho.
Tenemos carnes hormonadas, coloreadas, con conservantes... pero nada que ver con entonces. Igual pasa con la fruta y verdura, que era más antiestética de aspecto, pero nada que ver el sabor actual. Y pasa lo mismo que con la carne: si quieres calidad es carísima.
Y todo de aquí, cercano, no de la Cochinchina.
El pan: ahora se vuelve a hacer con cierta calidad en bastantes sitios, pero ha habido un montón de años en los que tenía una calidad infame. Además, como papá Estado nos cuida, rebajaron la proporción de sal hace unos años, por lo que nunca será ya tan sabroso como antes.