Carrefour sube un 4,5% el sueldo base en 2024
Carrefour ha revalorizado el salario base de su plantilla un 4,5% con efectos desde el 1 de enero de 2024. La subida es real y está publicada. El problema es el punto de partida: los
1.342,84 euros brutos al mes desde los que se calcula todo. Traducido a nómina, entre
53 y 85 euros brutos más cada mes, siempre con las pagas extras prorrateadas en doce mensualidades.
El aumento se aplica según la disposición adicional primera del convenio colectivo, recogido en el BOE, y alcanza a todos los centros del grupo: Supermercados Champion, Grup Supeco-Maxor, Supersol Spain y Superdistribución Ceuta. El texto tiene vigencia hasta el
31 de diciembre de 2026.
Cuánto cobra cada categoría en Carrefour en 2024
La categoría base pasa a 16.412 euros anuales repartidos en 14 pagas, lo que deja una retribución mensual de
1.172 euros. Quien tenga las extras prorrateadas verá 1.367 euros cada mes en la cuenta.
Los profesionales suben hasta 16.904,78 euros anuales: 1.204,7 euros al mes en 14 pagas, 1.408,7 con el prorrateo. Los coordinadores se van a 18.426 euros anuales, esto es, 1.316,14 al mes o 1.535,5 si la nómina llega en 12 pagas. Los técnicos, la categoría más alta recogida en el convenio, alcanzan
20.084 euros anuales, 1.434,5 euros mensuales.
- Base: 1.172 €/mes (16.412 €/año)
- Profesional: 1.204,7 €/mes (16.904,78 €/año)
- Coordinador: 1.316,14 €/mes (18.426 €/año)
- Técnico: 1.434,5 €/mes (20.084 €/año)
El complemento de antigüedad que mencionan los trabajadores
Ahí apuntan quienes trabajan en la cadena al verdadero motor del salario. Según el cálculo que circula entre trabajadores del sector, cada cuatrienio sumaría unos
250 euros brutos al mes, una cifra que cambia por completo la foto según la fecha de entrada. Ese mismo cálculo señala que un coordinador con ocho años de antigüedad se coloca en unos
1.800 euros brutos mensuales, y que con 24 años acumulados el extra ronda los 1.500 euros adicionales al mes.
Conviene mirarlo con calma, porque la progresión no es lineal ni garantizada: depende de la categoría, del centro y de que la persona siga dentro cuando toque revisar. A eso se suman variables por sección —en electrodoméstico, por ejemplo, se habla de 300 euros más al mes por ventas— y algún caso, contado por familiares de empleados, de contrato de 30 horas semanales repartidas en seis jornadas de cinco horas, un formato que se destaca por facilitar la conciliación.
¿Da para vivir un sueldo de 1.200 euros netos?
La respuesta que domina el sentir general es un no rotundo. Con esas cifras, sostiene una parte del público, no se alquila un piso decente en solitario, no se come producto de calidad, no hay salida semanal sin lujos. La comparación que más se repite es la del suelo: quien cobra 2.000 euros limpios empieza a respirar.
Llueve sobre mojado cuando se mira al resto del mercado laboral. Hay quien recuerda que en las residencias de ancianos o entre repartidores se cobra igual o peor por trabajos con más desgaste físico y peores horarios. Y hay quien va más allá y sostiene que, con estas cifras, sale más a cuenta no trabajar y vivir de una prestación. Es una hipérbole, pero describe un estado de ánimo.
Mercadona, Hipercor y la comparación entre cadenas
Los salarios de Carrefour se mueven en el entorno del convenio de grandes almacenes, y esa es la clave para entender el enfado. Desde dentro de otras compañías del sector —hipermercados de El Corte Inglés incluidos— se describe una realidad muy parecida, con supervisores con sueldos planos. Cadenas de descuento y tiendas de barrio pagan menos todavía.
Quien defiende el papel de Mercadona apunta que es la que mejor paga del segmento, con la particularidad de tener una figura visible que absorbe todas las críticas. No todos comparten el diagnóstico, pero el consenso sobre el fondo es amplio: el convenio marca el suelo y casi nadie se despega de él.
La trampa del puesto único: cero movilidad
En puestos no técnicos, la trayectoria se agota rápido. Se entra de reponedor o cajero y se sale de reponedor o cajero, con el ascenso a encargadillo de barrio como única puerta y sin garantía de continuidad. La promoción interna existe, pero a menudo implica mudarse o aceptar jefaturas de sección con viajes. Según cuentan veteranos, en los ochenta y noventa había dos días libres si trabajabas festivos y una base de 80.000 a 100.000 pesetas más pluses.
Según algunos trabajadores, el modelo que se ha impuesto es
ascender o irse, y con él llegaron los artículos de movilidad geográfica. Cuentan que muchos veteranos se marchan para no ver cómo les cambian las condiciones con el tiempo encima.
La subida del 4,5% está en el BOE y en la nómina. Lo que no está en ningún boletín es la respuesta a si estas cifras aguantarán el próximo convenio. En el debate hay quien sostiene que estos oficios acabarán desapareciendo por la robótica, la inteligencia artificial o la compra por internet. No hay prisa por cerrar esa pregunta.