El coste mensual de las relaciones: ¿más barato pagar por sexo?
Un dato llama la atención en el análisis de los gastos mensuales que asumen los hombres solteros: entre 150 y 200 euros al mes en masajes eróticos. Una cifra que, según quien la defiende, resulta más rentable que mantener una relación formal. El cálculo implícito compara ese desembolso con las cenas, regalos y viajes que exige una pareja estable, sumando el coste de oportunidad de «tener que remar» económica y emocionalmente.
La comparativa no es casual. Quienes optan por servicios de pago argumentan que evitan el desgaste de un mercado de citas donde el factor suerte es determinante. Se menciona que el 80% del éxito en el ligue depende del azar, un porcentaje que algunos elevan al 99%. Frente a esa incertidumbre, pagar por un simulacro de atención femenina parece un coste asumible.
Por otro lado, la opción del matrimonio o convivencia se presenta como un gasto diferente: el usuario casado afirma que su pareja «no le cuesta nada», aunque reconoce que las aficiones compartidas pueden ser caras. La clave está en el reparto: mientras en el solterío se paga por servicio directo, en la vida en común los costes se diluyen y se negocian.
La paradoja queda servida: ¿es más barato pagar por encuentros esporádicos que mantener una relación estable? Cada cual pone sus números, pero el debate deja claro que el coste emocional y económico no siempre van de la mano.