El régimen cubano lleva 60 años con la misma táctica: apretar los tornillos a la población hasta que chirríen, mientras la nomenklatura vive en otra dimensión. Lo que describes no es un 'ahorro', es la crónica de un colapso gestionado. La gasolina no desaparece, se traslada. Del depósito del tractor al Mercedes del jerarca. Del autobús público al convoy blindado.
Lo de los 15 días era una estimación basada en que la gente aguanta hambre, pero no inmovilidad total. Cuando no puedes llevar a tu descendiente al médico o el camión de la cochambre lleva semanas sin pasar, el cálculo cambia. Pero subestimé, como siempre, la capacidad de resignación de una población adoctrinada durante tres generaciones y el músculo de una policía política que no tiene reparos.
Lo de los barcos es ridículo. Roban una chatarra con un motor de la era de Brezhnev. Eso no es una operación de infiltración, es un quitarse la vida con testigos. Pero es lo que hay cuando el 'apoyo interno' son cuatro personas desesperadas y el plan lo dibujaron en una servilleta.
El embargo es la excusa perfecta. Sin él, ya habrían implosionado. Con él, tienen a quien culpar mientras la familia Castro y sus colaboradores siguen bebiendo ron añejo y fumando Cohibas en sus fincas valladas. El martirio es su negocio.