Los detalles que desmontan la versión del acusado
El asesinato de un logopeda en su clínica da un nuevo giro tras los datos difundidos por ABC. La víctima, con siete años de experiencia y estudiante avanzado de Psicología, fue hallado con los pantalones subidos y abrochados, y la puerta del local no podía abrirse desde fuera. Estos sencillos hechos contradicen directamente la coartada del presunto agresor, que ha sembrado dudas entre los pacientes y en la opinión pública.
Las evidencias que no encajan
Según la información publicada, el logopeda planeaba ofrecer un servicio integral de logopedia y psicología clínica. Trabajaba en la misma clínica desde hacía siete años. La puerta sin apertura exterior y la ropa de la víctima descartan una huida o forcejeo en los términos que plantea el detenido. Además, no había cámaras en el establecimiento y se detectó una «mancha de residuo corporal» que la defensa aún no ha explicado.
El debate sobre las líneas de investigación
Mientras algunos apuntan a que el padre del niño paciente podría ser el verdadero pederasta y el logopeda lo habría descubierto, otros denuncian que la investigación se centra en la víctima y apenas indaga en los antecedentes del acusado. El pequeño, de dos años y con autismo, acudía a terapia del lenguaje. La hipótesis de un móvil relacionado con mensajes de WhatsApp con la madre también está sobre la mesa.
Con estos nuevos datos, la pregunta que queda en el aire es si la investigación está siguiendo todas las líneas o si algo se está pasando por alto.