RTVE 1988 ya avisó: baja natalidad e inmigración como solución
En pleno 1989, cuando el Muro de Berlín caía, la televisión pública española emitía un programa donde se dibujaba el futuro: natalidad en caída libre, inmigración masiva como tabla de salvación. Cuarenta años después, el debate resuena idéntico, pero con el relato agrietado.
Aquellos que lo vieron hablan de una «manipulación flagrante», un mensaje diseñado para vender la idea de que los inmigrantes pagarían las pensiones de los españoles mientras estos mantenían su progreso. La realidad actual, sin embargo, muestra una ecuación más compleja: según algunos análisis, la inmigración masiva resulta subvencionada, mientras que los jubilados extranjeros —los famosos «guiris»— son los que realmente dejan un saldo neto positivo, con una media de 18.000 euros en impuestos por compra de vivienda. La paradoja es que a estos últimos se les critica más.
Si el programa de 1989 fue una profecía autocumplida, cabe preguntarse si la narrativa actual está preparando el siguiente paso. La historia sugiere que, cuando la demografía aprieta, los discursos se moldean para justificar lo inevitable. Pero el margen de error es amplio: quizás esta vez el guión no se cumpla.